La precandidata a presidenta por Juntos por el Cambio (JxC), Patricia Bullrich, mantiene un extraño comportamiento selectivo con los dirigentes peronistas: al mismo tiempo que se muestra como una acérrima opositora del gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, le abre las puertas cordialmente al embajador en Brasil y precandidato de Unión por la Patria, Daniel Scioli.
El mismo Scioli contó la anécdota en La Nación+: "Viene Patricia y me dice: 'Mirá que te voy a necesitar a vos. Cuando sea presidenta quiero que estés conmigo´". A lo que el exgobernador bonaerense le replicó en tono irónico: "Bueno Patricia, cuando yo sea presidente también".
Hace unos días, Bullrich consideró que la coalición Juntos por el Cambio mantuvo su "característica identitaria" en el cierre de alianzas electorales, al no incluir a Schiaretti en sus filas.
"Se respetó la característica identitaria de JxC. Eso fue algo que estuvo en duda una semana antes. Se ratificó el hecho de que íbamos a cuidar a nuestros protagonistas. Era importante que cuidáramos a los dirigentes que están recorriendo cada parte de nuestro territorio, especialmente en la provincia de Córdoba", sostuvo.
Al parecer, tiene una vara distinta para medir a los dirigentes del peronismo con los que puede juntarse manteniendo o perdiendo esas presuntas "característica identitarias".