El presidente Javier Milei afirmó que "los verdaderos héroes son los empresarios" durante la reunión de fin de año de directores y delegados de la Sociedad Rural Argentina, que se realiza en el predio ferial de Palermo y desestimó de plano una devaluación del peso porque "es licuar los ahorros, desvalorizar las empresas, para que en unos meses el problema siga. Es un mecanismo para ganar tiempo sin solucionas problemas".
El mandatario se expresó en su primer acto oficial tras su regreso al país, una vez finalizado un nuevo viaje a España, donde participó de forma intermitente de la XXX Cumbre Iberoamericana.
El mandatario explicó que en la actualidad se produce un shock de oferta negativo por la reducción en la oferta de petróleo derivada de las tensiones en el estrecho de Ormuz, lo que encarece los costos de producción, presiona los precios al alza y hace que los bancos centrales deban subir las tasas de interés.
Aseguró que, en ese contexto, flexibilizar la política monetaria sería "tirarle nafta al fuego”. “No hay sustituto para la buena política económica”, sentenció.
Minutos después, Milei reivindicó la figura del empresario: “No le encuentro otro nombre que héroes”, afirmó.
"Gente que arriesgó su capital, su esfuerzo y muchas veces incluso sus vidas para salir adelante. El cúmulo de esos esfuerzos dejó una marca imborrable de nuestra gran nación. Por eso, me parece un lugar indicado para intentar hacer una radiografía del empresario argentino. ¿Quién es? ¿Qué le hicieron durante un siglo? ¿Y qué estamos haciendo para que por fin le vaya como se merece?", explicó.
Además, el Presidente volvió a realizar una defensa a ultranza del equilibrio fiscal como uno de los pilares del plan económico y afiró que “cada una de las regulaciones y de los efectos macroeconómicos devastadores que hemos padecido durante ochenta o noventa años tienen como correlato el desequilibrio fiscal”. “El equilibrio fiscal no se negocia, ni con ningún si, pero de nada”, concluyó.
Finalmente, rechazó las teorías de que la competitividad de la economía argentina podría recuperarse efectuando una devaluación de la moneda y desestimó de plazo esa posibilidad: “Eso es abaratar lo argentino a costa de los argentinos: es licuar los salarios, es destruir el ahorro y desvalorizar las empresas para que en unos meses el problema siga”.