El ministro de Defensa de la Nación, Jorge Taiana, se reunió con su par de Alemania, Christine Lambrecht, el pasado vienes para analizar los principales temas de la agenda bilateral. Previamente, visitó la ciudad Hamburgo, donde recorrió astilleros junto con la alcalde, Peter Tschentsscher.
Uno de los puntos principales de la reunión bilateral fue el proyecto de submarinos para la Armada Argentina. Lo que abarca, el financiamiento del proyecto, el sistema de defensa y la transferencia de tecnología con la participación Argentina a través del astillero Tandanor.
El ministro Taiana remarcó la importancia del proyecto de defensa: "La adquisición de submarinos es fundamental para sostener nuestra política de defensa y la proyección que tiene nuestro país en la Antártida y en todo el litoral marítimo", y agregó: "Le pedimos a Alemania apoyo político y económico para poder financiar este proyecto, hay disposición y voluntad de trabajo conjunto acorde a las necesidades argentinas".
Además, el titular de la cartera aseguró que tanto Francia como Alemania están dispuestos a "colaborar en la Antártida para multiplicar la presencia científica en la zona y cooperar en otros ámbitos de intereses mutuos como lo son el ciberespacio y la ciberdefensa".
Por otra parte, el funcionario explicó los alcances de "la Directiva Política de Defensa Nacional argentina que establece el planeamiento defensivo y por lo tanto disuasivo, cooperativo y autónomo". A su vez, remarcó la importancia de la FONDEF para llevar adelante los objetivos de reequipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas.
El ministro de Defensa hizo un balance sobre su gira en Europa: "Emprendimos esta gira con el objetivo de fortalecer el vínculo bilateral con Francia y Alemania y evaluar distintas opciones para recuperar la capacidad submarina que nuestro país necesita. Estudiaremos las ofertas y seleccionaremos la que mejor se adecúe a las necesidades de nuestro país, teniendo en cuenta sus intereses y características geográficas".
Taina en su paso por Alemania recorrió el astillero de la firma Thyssenkrupp, ubicado en la ciudad Kiel. En su visita evaluó la producción de los submarinos y se interiorizó en el avance tecnológico.