Fernando Cerimedo y la estrategia de "no molestar"

El exasesor de Javier Milei ya no busca sacar la chapa que le daba hablar en nombre de los presidentes de derecha de la región y, ahora, solo busca pasar lo más desapercibido posible. ¿Cuáles son las causas que enfrenta en Bolivia?

“Jamás actué en nombre de nadie”, escribió esta semana Fernando Cerimedo desde el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Con esa frase, el hombre que supo tejer detrás de varios de los gobiernos latinoamericanos de derecha negó aquello de lo que antes presumía. Preso y multiacusado, ya no quiere sacar chapa de hablar en nombre de presidentes; ahora busca no molestarlos.

Como parte de su estrategia defensista, Cerimedo buscó con su última misiva alejar al presidente boliviano Rodrigo Paz de las acusaciones en su contra. Ocurre que el mandatario había grabado horas antes un video en el que semblanteaba al asesor como un arribista que se acercó a su espacio político en épocas de campaña, pero que nunca fue mucho más que eso.

Dueña de una bitácora digital inagotable, Nadia Beller salió a cruzar a Paz y publicó en su cuenta de Facebook fotos de Cerimedo participando de reuniones de alto nivel y acompañando al presidente boliviano en distintos momentos de su gestión. La imagen más potente es aquella en la que se lo ve participar de una reunión con Marco Rubio, la cual además difundió en marzo el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Beller es la abogada y activista que sobrevivió a un ataque a balazos por el que acusa a su expareja. Desde entonces, se convirtió en su denunciante. Embarazada de más de cinco semanas, afirmó en algún reportaje que estaba dispuesta a contarlo todo por razones personalísimas: el hombre al que antes hubiera protegido es el mismo que quiso matarla. Antes no tenía motivos ni obligación de denunciar. Ahora no encuentra motivos para callar.

La justicia boliviana tomó con seriedad todas y cada una de las afirmaciones lanzadas por Beller desde que sobrevivió a la tentativa de homicidio. En este momento, se abrieron al menos cuatro expedientes judiciales. Tres se iniciaron de oficio por declaraciones de la víctima del intento de asesinato. Las causas son:

  • Tentativa de homicidio: Cerimedo se encuentra detenido por 180 días acusado de ser el autor intelectual del intento de asesinato de Beller. En su teléfono se encontraron anotaciones vinculadas a eliminar “la Nadia”.
  • Violencia familiar: se trata de un expediente en el que se analizarán conductas anteriores al intento de asesinato de Beller, también reveladas por ella. En las conversaciones entre Beller y Cerimedo, encontradas en el celular de este, había referencias a la violencia física y ella además lo relató en varios reportajes. Esta semana Cerimedo se abstuvo de declarar en ese expediente.
  • Legitimación de ganancias ilícitas: a partir de hallazgos de dinero en efectivo en distintos allanamientos, Cerimedo quedó bajo la lupa de la justicia de La Paz acusado de manejarse con dinero sucio. Por ese caso la fiscalía también pidió su aprehensión. El jueves último, en la declaración informativa ante la fiscalía, Cerimedo se enfocó en intentar despegarse de cualquier acusación al presidente boliviano Rodrigo Paz. Dijo que conoce al mandatario y que era su principal contacto, pero se limitó a responder “no entiendo qué tiene que ver con el caso” cada vez que la fiscalía intentó profundizar en los pormenores de ese vínculo. A grandes rasgos, dijo que nadie financiaba sus actividades en Bolivia y que no tenía allí radicada ninguna empresa. Dijo que vivía de lo que facturaban sus empresas vinculadas a la consultoría y la comunicación en Argentina y Estados Unidos, de las que recibía cerca de un millón de dólares por mes en los años 2025 y 2026.
  • Presunta protección al narcotráfico: el fiscal Alexander Mendoza inició una investigación de oficio vinculada a información que surgió de las declaraciones de Beller donde se refirió a una maniobra de cobertura a avionetas narco. La investigación apunta a determinar si funcionarios y civiles se dotaron de cobertura al narcotráfico en el Departamento de Beni, una zona amazónica fronteriza con Brasil, donde también se investigan pistas de aterrizaje ilegales. La maniobra habría incluido la colocación de GPS en aeronaves para tenerlas bajo control mientras sobrevolaban suelo boliviano.

Las sospechas sobre Cerimedo se acrecentaron cuando allanaron los sitios que solía habitar. En los allanamientos realizados en La Paz encontraron un auto con sirena y una placa de la policía boliviana.

Esta semana, el senador boliviano Leonardo Roca sostuvo en un reportaje con el programa radial Mañana Sylvestre, en Radio 10, que Cerimedo solía participar de reuniones de altos mandos de la policía boliviana y militares. En la misma línea, en su teléfono celular aparecieron intercambios por WhatsApp con una persona agendada como ECG que, según se sospecha, podría ser Érik Correa González, un teniente coronel de la policía boliviana que se desempeña como jefe de Inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico. Esos intercambios están relacionados con los movimientos alrededor del ingreso al Swiss Hotel cuando se produjo el ataque contra Beller.

A pesar de que la estrategia judicial del exasesor de Javier Milei pase por decir en las distintas causas que no formaba parte de ningún organigrama oficial, que no cobraba dinero del Estado a través de ningún banco y que no tenía firma como funcionario, su caso permite afirmar que no se necesita firma ni cargo para tener poder o capacidad de influir sobre el curso de los acontecimientos.

Eso lo sabe mejor que nadie alguien como Cerimedo, un especialista en manipulación a través de las redes sociales y un hombre que también se dedicaba al lobby. El hombre supo ser en Argentina el responsable tecnológico de la campaña de la Libertad Avanza en las primarias de agosto de 2023, según surge de documentos judiciales revelados por el periodista Andrés Lerner en el programa Minuto Uno por C5N.

Por aquellos días, Cerimedo firmó un documento en nombre del equipo del entonces candidato Milei para designar a la empresa Latin American Advisory Group como el agente que haría lobby por el candidato en los Estados Unidos. Aunque ahora Cerimedo prefiera decir que jamás actuó en nombre de nadie.