Fernanda Miño dio detalles del violento allanamiento en su casa: "Le pegaron a mi hija en la cara"

La dirigente social se refirió al oficio que se llevó a cabo en su domicilio en el barrio La Cava: contó que el operativo estuvo a cargo de la Policía de Investigaciones de San Martín y que había efectivos de San Isidro y 3 de Febrero. "Uno está preparado a luchar en la calle, pero que se metan en tu casa a pegarte e insultarte no", se lamentó.

La dirigente social Fernanda Miño dio detalles del violento allanamiento que sufrió este martes por la noche en su casa de Villa La Cava, en el partido bonaerense de San Isidro, y aseguró que está preparada para "luchar en la calle" pero no para "que se metan en tu casa a pegarte e insultarte".

Miño llegó a su vivienda cerca de los 22 y, en ese momento, "un grupo de policías encapuchados con armas largas que estaban escondidos, se metieron violentamente por atrás", según denunció el dirigente de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), Juan Grabois, en su cuenta de X (ex Twitter).

"Volvimos a mi casa y a los 10 minutos con mucha violencia, no atendiendo al llamado de mi hija, que los vio queriendo entrar y les dijo que ella les abría, rompieron el portón de mi casa, golpearon a mi hija en la cara, la tiraron al piso", relató la referente a Radio con Vos.

Indicó que había efectivos de la Policía de Investigaciones de San Martín, de San Isidro y de 3 de Febrero, pero nunca le dijeron quién ordenó el operativo. "Entró uno con un escudo y apuntando con armas, me pegaron en la nuca, me tiraron de los pelos, me tiraron al piso, insultando", contó, y aclaró que "no hubo resistencia".

Grabois y Miño
Fernanda Miño junto a Juan Grabois, su compañero en la UTEP.

Fernanda Miño junto a Juan Grabois, su compañero en la UTEP.

"La única explicación que dieron es que era un allanamiento. Después, explicaron que era por el robo de una moto. Entrá y fijate, pero el destrozo que hicieron... Como si fuera que la moto la iban a encontrar ahí. No entiendo el porqué. Le decían a mi esposo que si no aparecían los papeles, iba preso", remarcó.

Miño denunció que los policías "tenían todos los detalles de mi casa". "A mí lo que todavía me sigue resonando es que sabían cuánto medía el paredón de la puerta de mi casa, sabían que había una reja negra. Uno está preparado para luchar en la calle, pero que se metan en tu casa a pegarte e insultarte no", sostuvo.

"Me preocupa la demonización contra las organizaciones populares, como si tuviéramos la culpa de todos los males de los barrios. Únicamente así se entiende la violencia, únicamente creyendo que somos los culpables de nuestras desgracias, se justifica que entren a nuestras casas como lo hicieron en la mía. Si me atacan de este lado, es porque algo estamos haciendo bien", concluyó.