El Gobierno volvió a desentenderse del grave conflicto social en Misiones y afirmó que "no puede meterse"

Mientras escalan las protestas de policías, trabajadores de la salud y docentes, el Ejecutivo desiste de participar de las negociaciones porque "ellos tienen sus metodologías y sus formas".

En medio del grave conflicto social que atraviesa la provincia de Misiones, con la escalada de las protestas de personal policial, de la salud y docentes que reclaman mejoras salariales, el Gobierno volvió a desentenderse de la crisis, argumentando que “no puede meterse”.

Fue el ministro del Interior, Guillermo Francos, quien aseguró que las protestas configuran un "tema de la provincia" que debe resolver la administración local.

"El gobernador sabe que cuenta con nuestro apoyo. Conversé con el gobernador, por supuesto, en estos días dos o tres veces. Nos pusimos a disposición. Es un tema al que claramente tiene que buscarle una solución la provincia", afirmó en una entrevista para Radio Rivadavia sobre el diálogo abierto con Hugo Passalacqua.

En la misma línea, aclaró: "El Gobierno no puede meterse a tratar de solucionar los problemas porque ellos tienen sus metodologías, sus formas".

"En función de que hay un reclamo policial y que un sector de la Policía paró, la ministra (Patricia) Bullrich inmediatamente se puso a disposición con las fuerzas federales para garantizar la seguridad en algún lugar donde no esté la Policía presente, pero no ha hecho falta", reveló el funcionario.

En las últimas horas, la Policía rechazó la propuesta del 30 por ciento de aumento que les ofreció el gobierno provincial, por lo que sigue el conflicto con epicentro en el Comando radioeléctrico.

La asamblea de policías rechazó rápidamente la oferta e insistió en el 100 por ciento de aumento salarial.

"Vamos a respetar lo que dice la asamblea. Nosotros respetuosamente vamos a tener que comunicarle que no aceptamos. El personal policial viene con una esperanza acá, ese monto es irrisorio", aseguró el vocero de los policías, Ramón Amarilla.

Más temprano, el ministro de Gobierno misionero, Marcelo Pérez, aseguró que la "sublevación" de la Policía provincial es "inadmisible" y advirtió que se serán echados los efectivos que se plieguen a la medida de fuerza.

Según especificó Pérez en declaraciones radiales y consultado por el posible despido de los agentes, resaltó la existencia de una "denuncia penal y esa denuncia determinará las responsabilidades".

En esa línea, sumó: "No pueden utilizar bienes del Estado para protestar. Está fuera de la ley". Además, denunció "28 móviles policiales que fueron robados" y están "siendo utilizados para cualquier cosa".

DEJA TU COMENTARIO: