El gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, destacó la incautación de más de 1.800 celulares en las requisas que se realizaron, desde el inicio de su gestión, en distintos pabellones de las unidades penitenciarias provinciales.
El mandatario provincial detalló que la decisión de quitarles los dispositivos se tomó en un marco de "violencia y criminalidad", porque muchos delitos se cometían desde adentro de los pabellones.
El gobernador de la provincia de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, destacó la incautación de más de 1.800 celulares en las requisas que se realizaron, desde el inicio de su gestión, en distintos pabellones de las unidades penitenciarias provinciales.
El mandatario provincial estuvo acompañado por el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, y la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, quienes detallaron que la decisión de quitarles los dispositivos “se tomó en un marco de mucha violencia y criminalidad; y de los delitos que, se probó, se cometían desde la cárcel con teléfonos celulares".
Estimaron que, a partir de las tareas de control en las cárceles y de la imposibilidad de comunicarse, empezaron a bajar, fundamentalmente el robo y la extorsión.
Pullaro destacó la importancia de “las herramientas que la Legislatura nos dio y que nos permitieron intervenir con más fuerza y tener mayor nivel de control en el Servicio Penitenciario, porque el Estado tiene que tener los mecanismos que permitan limitar la comisión permanente de delitos”.
En este sentido, el gobernador santafesino remarcó la actuación de los poderes del Estado contra la delincuencia. Y agregó: “Somos conscientes de las críticas, pero solamente estamos haciendo cumplir la ley y la Constitución de la República Argentina y de la provincia de Santa Fe”.