El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación repudió el ataque ruso de este lunes al hospital infantil Okhmatdyt, en el centro de Kiev, la capital ucraniana, en el que murieron más de 30 personas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación repudió el bombardeo de Moscú a varias ciudades, que incluyó a una institución médica en Kiev dedicada al tratamiento de niños con cáncer y enfermedades raras.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de la Nación repudió el ataque ruso de este lunes al hospital infantil Okhmatdyt, en el centro de Kiev, la capital ucraniana, en el que murieron más de 30 personas.
"La República Argentina condena firmemente y lamenta los ataques aéreos de las fuerzas armadas rusas contra las ciudades ucranianas y contra el mayor hospital infantil del país. El bombardeo ha dejado un saldo de 30 personas civiles fallecidas y un número aún mayor de heridos", expresó Cancillería en un comunicado.
"La Argentina reitera su urgente llamado a la Federación de Rusia a que cese inmediatamente en el uso de la fuerza y detenga las operaciones militares en Ucrania, condenando la invasión de su territorio, y señalando la obligación de respetar el derecho internacional humanitario. Asimismo, manifestamos la solidaridad de nuestro país para con las víctimas y sus familias", concluye el texto.
Este sábado, fuerzas rusas dispararon 38 misiles de diversos tipos contra Ucrania en varias ciudades: Kiev, Dnipro, Kryvyi Rih, Sloviansk y Kramatorsk. Al menos 37 personas murieron y cientos resultaron heridas. Dos de los fallecidos se encontraban en el mayor hospital infantil de Ucrania, Okhmatdyt, que trata a niños con cáncer y enfermedades raras.
Según informó el gobierno ucraniano, había 670 niños en el hospital en el momento de la explosión, y tres se encontraban en plena operación, con las cavidades torácicas abiertas. Los médicos y las enfermeras cubrieron a los niños con sus cuerpos para protegerlos de los fragmentos de cristal y hormigón.