Entre lágrimas, el senador nacional de Juntos por el Cambio Esteban Bullrich rechazó el ofrecimiento de sus compañeros de la Cámara Alta que le pidieron que siga en funciones trabajando de manera remota desde su casa. "Agradezco esto pero lo he meditado mucho, es una decisión que tomé con mi familia y es la mejor", insistió.
Visiblemente emocionado, como gran parte de los que estuvieron en el recinto, el legislador por la provincia de Buenos Aires ratificó su renuncia, a pesar de la propuesta que presentó en el medio de la sesión el senador del Frente de Todos Miguel Mayans para que reconsiderara la resolución. El pedido fue acompañado por la vicepresidenta Cristina Kirchner.
"Es cierto que hemos trabajado en forma remota, por lo tanto, si el senador (Estaban Bullrich) considera y puede seguir trabajando en su casa de forma remota no tengo ninguna objeción, es una decisión que tiene que tomar el senador y el cuerpo”, deslizó la titular del Senado, tras la intervención de Mayans.
Conmovido, Bullrich agradeció de nuevo, y tal como lo había anunciado días atrás, dejó su banca para dedicarle más tiempo a su familia y a las terapias para enfrentar la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad que le diagnosticaron hace más de un año, y que le dificulta hablar y moverse con normalidad.
"Tomen mi compromiso de trabajar desde otro lado pero con la misma voluntad. No hay hombres imprescindibles, hay actitudes imprescindibles", aseguró, acompañado por su esposa y sus hijos desde los palcos. "Tomen mi compromiso de trabajar desde otro lado pero con la misma voluntad. No hay hombres imprescindibles, hay actitudes imprescindibles", aseguró, acompañado por su esposa y sus hijos desde los palcos.