Las máximas autoridades de la empresa Emtrasur, propietaria del avión Boeing 747 que fue retenido el pasado 6 de junio en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, elaboraron un informe tras el escándalo que dejó a la Argentina al borde de un conflicto diplomático con Venezuela.
El dicho memorándum, al que tuvo acceso Minuto Uno, los directivos de la compañía venezolana expresaron su malestar, ya que, a su entender, "se abrió una investigación sin saber qué se está investigando" y reclamaron que "la fiscal debe explicar cuál es el posible hecho delictivo" que involucra a la tripulación integrada por 14 ciudadanos venezolanos y cinco iraníes.
"Cuando llegamos al avión se encontraban más efectivos de la PSA, aproximadamente 60 personas, con perros antidroga y antiexplosivos, todos ya en el interior del aeronave, quienes se encontraban requisando distintas partes. No estaban identificados los agentes. Sin ningún tipo de autorización subieron a la aeronave", indica el informe.
"Entraron por la puerta delantera izquierda y desplegaron una exhaustiva requisa con gran nivel de detalle, en la que se quitaron paneles, se revisaron los efectos personales de los tripulantes, sin dar fundamento ni exhibir documentación alguna", agregaron las autoridades de Emtrasur.