El presidente Alberto Fernández encabezó un acto por el Día de las Mujeres Trabajadoras en el que reconoció que "lo grave es vivir en una sociedad que culturalmente el hombre tiene dominio sobre la mujer", en referencia a la violación grupal que tuvo lugar en Palermo el último lunes por parte de seis varones contra una joven de 20 años.
El acto inaugural de la tercera edición de "Nosotras movemos el mundo" se dio el Centro Cultural Néstor Kirchner en donde brindó un discurso, junto a la ministra de Mujeres, Diversidad y Género, Elizabeth Gómez Alcorta. El Ejecutivo hizo referencia al rol de las mujeres, los hombres, la disparidad de género y la diversidad dentro de la sociedad.
"Las mujeres mueven al mundo es cierto, lo demostraron muchas veces a lo largo de la historia y otros se ocuparon de invisibilizarlas. En la sociedad existe un lugar que entienden a la mujer como objeto de divertimento. Hace falta entender para cambiar las cosas y no se puede cambiar la realidad, si uno no lo asume", comunicó Fernández, que aclaró que su discurso estaba dirigido más hacia los hombres que a las mujeres.
Además, aclaró que "nadie tiene una posición de privilegio en relación a su género e identidad sexual y que todos somos iguales todos", y subrayó: "Parece obvio, pero no lo es".
El Presidente admitió que desde el primer día propuso igualar, pero le tocó un tiempo difícil: "Con la Ley de Interrupción del Embarazo fuimos más libres e igualamos. Ampliamos muchos derechos. Cristina (Kirchner) fue una máquina de ampliar derechos con la asignación universal, matrimonio igualitario, código civil e identidad de género. Pero yo la quiero superar".
Por último, cerró su discurso: "Tenemos que construir una sociedad mas justa y solo es posible si nosotros nos decidimos a igualarnos entre nosotros, de otro modo es difícil. Disfrutemos de un nuevo tiempo donde somos respetados por la condición humana no por el género"