#Mufas, que los hay, los hay

La presencia del expresidente Mauricio Macri en Qatar tuvo más repercusión de la esperada por la derrota de la Selección argentina frente a Arabia Saudita. Pero ese, según el autor, es el peor de los males que que nos hizo y hace padecer.

No creo en las brujas, pero que las hay, ¡las hay! ¡Tampoco creo en los y las #mufas, pero que les hay! !Les hay!

Estos días de Mundial se volvió a tildar al expresidente de #mufa y es verdad que con semejante endeudamiento que nos encajó, con los discursos de odio y su ‘raza superior’, el ajuste doloroso, las políticas discriminatorias, los despidos, la persecución y las catorce toneladas de piedras que repartieron para culpar a otros; decirle #mufa suena hasta chistoso. Quizás habría que tildarlo de peligroso, de dañino o de fugador.



Lo de #mufa es una nimiedad, lo prometo.

Escandalizados todes por lo de #mufa, parece que los que somos chorros, corruptos, choriplaneros, cabecitas, kakas, kukarachas, negros; ahora también -para los que nos insultan desde sus medios prepagos desde hace años- somos intolerantes. Claro, porque una cosa es tildar de #mufa a Macri y otra cosa muy distinta es tratar de psicópata a Cristina. La Yegua lleva años de fakes, violencia y operaciones judiciales, pero el problema nacional es que alguien es #mufa en Qatar.

No existen los #mufas, pero que los hay, los hay… o las brujas, que es maso lo mismo. O combinaciones asombrosas de neofascismos que crecen a paso agigantados. El #mufa, las brujas o el neofascista necesitan tener enfrente enemigos terribles y de dimensiones monstruosas. Feministas, ecologistas, kirchneristas, lulistas, comunistas, fuerzas satánicas que las multitudes liberales y atomizadas en el mundo mundial mediático y digital rezan por exorcizar. Hay que #mufar esa libertad que se siente oprimida por Estados ineficientes y exigencias militantes camporistas-peronchos y que no se han dejado evangelizar con dilemas teóricos o morales como Dios, patria y familia.

Para los libertarios que se rebelan por rebelarse, lo más groso es su individualismo que es más o menos lo mismo que suprimir al otre. Por eso exclaman: ¡la patria soy yo! Y la antipatria será todo lo que ponga en cuestión la santidad del ego.

La Argentina, el país del ‘no me acuerdo’, tiene una derecha que le interesa un pito cualquier limite. Una derecha que ha invadido todas las instituciones. Una derecha bestial que hoy está en la oposición, que no garantiza el libre ejercicio de los derechos,no garantiza juicios y procesos judiciales justos, tampoco garantiza el goce de las libertades individuales, y menos garantiza el cuidado y la protección de los derechos humanos.

No existen los #mufas, pero que los hay los hay… o las brujas, o los bestias… Si la derecha gana, no te quepan dudas de habrá una persecución política más brutal de la que existió con Mauricio Macri, el #mufa de Qatar. Amén del riesgo de una reforma laboral que ponga a los trabajadores de patitas en la fosa o el paredón. Hay riesgo en que sea la represión, con palos, Taser y balas de plomo, el regulador social.

Macri estadio Qatar firmas

Los dichos de Espert celebrando la muerte de Néstor y la muerte de Hebe, asegurando que terminaba una etapa oscura de la Argentina, nos está avisando que si ganan estas bestias lo que se viene es una etapa muy oscura de la Argentina, cual deseo del senador cordobés. Y esto no es #mufar un partido de futbol, es un poco más grave… lo vuelvo a prometer.

No existen los #mufas, pero que los hay los hay… o las brujas, o los negadores… Hablan de República los que no hacen otra cosa que cagarse en ella. Sí… leíste bien, cagarse, porque para la mafia cortesana de #mufas & Company la cosa pública no cuenta, porque no es privada. Porque la educación que cuenta, la salud que cuenta solo es la privada, la prepaga (a la que le dejamos aumentar impunemente) y lo público hay que degradarlo a su mínima expresión, negando universidades, inventando pasantías que son una explotación laboral camuflada y dejando sin recursos e insumos a los hospitales. Las tierras y los territorios tampoco cuentan: solo sirven para hacer negocios inmobiliarios, y llenar la ciudad de gentes sin casas y casas sin gente. Ojo que también sirven para el dólar soja.

No existen los #mufas, pero que los hay los hay… o las brujas, o los manipuladores… Manipulan el poder judicial llevándolo a su más patética expresión de sumisión y dependencia, todo en el provecho personal o el de los aliados. Hagamos una pueblada nos gritó Hebe en su última plaza física, antes de partir a marchar a las plazas del cielo.

¡¡¡Hagámosla pues!!!

No existen los #mufas, pero que los hay los hay… o las brujas, o los hipócritas. Y hablando de trampas y tramposos, dice el evangelio de Marcos, (Mc 12, 13-17) que los poderosos de la época (no muy distintos a los de ahora), “Les enviaron a unos fariseos y herodianos para sorprenderlo en alguna de sus afirmaciones.” Los fariseos #mufas llegan a un acuerdo para prepararle una trampa a Jesús, trampa que lo pueda llevar a la condena y la muerte. Muy loco porque no van ellos mismos a encontrarse con él.

Son cobardes. No se la bancan de frente. Van camuflados. Ponen cara de Heidi, pero son lobos disfrazados de cordero.

De frente al pueblo, hacen que cumplen y exigen cumplir, pero por detrás son otra cosa: conspiradores, tramposos, ladrones, sepulcros blanqueados. Exigen de frente, lo que no cumplen y por la espalda te clavan el puñal (me acordé, sin querer, que Mauricio no devolvió una camioneta blindada, que Fernando viajó por todo el mundo pagado por el Congreso, que un diputado les da a ‘sus chicas’ autos de contratistas del Estado; que un médico pediatra usaba la tarjeta del Garrahan para gastos particulares y así todo). Tienen el manual de la mentira, el arte de especular y mentir.

De espaldas, se confabulan religión y poder. De espaldas, se confabulan en silencio cómplice y la perversidad de los poderosos.

Es en ese mismo evangelio y a renglón seguido es que se habla de una trampa bien pensada. El tema pasa siempre por la guita, la biyuya, el vil metal. Le preguntan a Jesús: “¿Es lícito pagar impuestos al César o no?”. Si responde que no, lo pueden acusar de rebelión contra Roma. Condena por ir contra el Imperio. Si dice que sí hay que pagar queda desprestigiado frente a los pobres campesinos que viven oprimidos por los impuestos, y a los que él ama y defiende con todas sus fuerzas.

Y estos tramposos empiezan alabando a Jesús (miren que cínicos): “Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad”. Lo quieren endulzar. Te soban el lomo, para que la puñalada entre más fácil. Con frases bonitas, con frases simpáticas, con frases lindas te inflan el ego, como inflan un globo. Te bailan y te sonríen, te hacen fiesta, te distraen. Te hablan de cambio y no de esperanza.

Saben hacer trampa. Y muchas veces esa trampa convence.

Y porque son tramposos Jesús los llamará “hipócritas”. Si buscan en el diccionario, hipócrita es el que “finge una cualidad, sentimiento, virtud u opinión que no tiene.”

El hipócrita es el que inventa escenarios falsos, para distraer. El hipócrita es el que inventa historias, para distraer. El hipócrita es el que dice barbaridades y después pide perdón y después perdona porque estaba herido y así siempre… te jode siempre.

Pero Jesús no cae en la trampa de estos fariseos hipócritas, que ni siquiera dan la cara. Les pide una moneda del tributo, una moneda con la cara de Tiburio, el emperador, signo del poder social, económico y territorial al que estaban sometidos; y al hacerlo, los embroma, porque les demuestra que ellos pagan el tributo. Les devuelve la pelota. La moneda es símbolo del poder. Tener una moneda y pagar el tributo significaba aceptar el dominio extranjero.

Y larga la frase, “denle al cesar lo que es del cesar y a Dios lo que es de Dios. Denle al César lo que es del César, este signo de poder, pero nunca le den al César lo que le pertenece a Dios, lo que es de Dios: la dignidad de los pobres y la felicidad de los que sufren, ellos son de Dios, su reino les pertenece.

Jesús se expresó de forma clara al hablar de los ricos terratenientes. Su riqueza es injusta, porque el único modo de enriquecerse en esa sociedad era explotando a los campesinos, único colectivo que producía riquezas. Y te prometo que en esa época no había app para controlar los Precios Justos, quizás por eso los ricos eran cada vez más ricos y los pobres comían cada vez menos.

No existen los #mufas, pero que los hay los hay… o las brujas, o los cobardes… Me dan lastima los hipócritas que son seguidores de Espert, Milei o Bullrich y hablan de los malos modales de Hebe. Lo que siempre les molestó fue su lucha, lo que odian es que las Madres hicieron que juzgaran a las Juntas. Odian que no se haya querido sacar el pañuelo y haya salido de la sala del juicio del Nunca Más sin dejar las convicciones en la puerta de ningún juzgado. Lástima que no se juzgó la pata eclesiástica civil, por eso siguen diciendo las atrocidades que dicen.

Hebe de Bonafini Madres Plaza de Mayo

Las locas de la plaza que antes habían sido cuerdas encuadradas en sus vidas de amas de casa dejaron de serlo cuando algo que no tenía nombre apareció y pudieron ver en el dolor los signos de una verdad. Y entonces actuaron. Circulen, circulen y se movieron hacia el ejercicio de un poder para el que no tenían derecho.

Locas que se nombran hijas de sus hijos; locas de una potencialidad política que no cabe en ningún partido y que va más allá de posiciones explicitas porque es política colectiva.

"No queremos que entiendan nuestro dolor, queremos que entiendan nuestra lucha".

Así murió, luchando

Así mueren los que no son #mufa.

Ah, che, #mufa, le ganamos a México!

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