La militancia, ese actor fundamental para propulsar cambios en la realidad

Según el autor, aborda distintas luchas que se encuentran dispersas a raíz de la importante fragmentación social. Discutir, debatir y cuestionar, son sus principios.

La militancia es hacer que todo explote por los aires, porque siempre supone el cambio, transformación y, para que esto suceda, hay que destruir algunas cosas para construir otras.

La militancia va cambiando a lo largo del tiempo, pero hay una esencia que perdura: el militante es aquel que está con el último de la fila, el que lucha por las injusticias y el que cree que deben cambiar las cuestiones como están siendo.

Hay tres motivos para entender cuál es el rol de un militante.

  • Las causas: pueden ser ambientales, feministas, sociales, pero siempre hay un motivo.
  • La disputa: un militante busca transformar la realidad.
  • La organización: la militancia es un proceso individual, pero que se da entre pares.

Actualmente, el militante se encarga de atar demandas que se encuentran fragmentadas, es decir, que unen luchas que se encuentran dispersas. Ya no hay preocupaciones de primer y segundo orden como en el siglo XX, sino que se busca una intersección entre todas las presentes.

La militancia es discutir, debatir y cuestionar. En este sentido, sus características la hacen clave para opinar en el debate público sobre cómo se sale de la pandemia, un problema que nos atraviesa a todos.

Nahuel Sosa es sociólogo, abogado y docente de la UBA. Director del Centro de Formación y Pensamiento. Analista político.