El futuro del radicalismo: ¿cómo recupera su misión política?

Con la consolidación de la democracia en el mundo, el partido político más antiguo de Argentina perdió su razón de ser. ¿Qué caminos puede tomar para recuperar su misión?

Desde hace tiempo que la Unión Cívica Radical atraviesa conflictos en el seno de su propio partido. Los más recientes, con el quiebre entre el sector que conduce Martín Lousteau y el que lidera Mario Negri y la posterior pelea con Gerardo Morales, no hicieron más que recrudecer la interna, ni más ni menos que después del triunfo electoral de Juntos por el Cambio.

Para José Natanson, la consolidación de la democracia en Argentina forma parte de la crisis que se respira en el sector opositor: "El hecho de que la democracia se haya consolidado hizo que los partidos radicales fueran quedando condenados a la irrelevancia política".

"El radicalismo argentino se construyó como poder civil enfrentado a radicales. Eso explica en gran medida que en 1983, cuando llegó el momento de recuperar la democracia, los argentinos hayan votado a Raúl Alfonsín" "El radicalismo argentino se construyó como poder civil enfrentado a radicales. Eso explica en gran medida que en 1983, cuando llegó el momento de recuperar la democracia, los argentinos hayan votado a Raúl Alfonsín"

"En otros países, como Chile, Uruguay, Francia o Italia, el radicalismo no existe más. En Argentina, el radicalismo perdió su razón de ser, su misión histórica y no tiene candidato propio desde hace 20 años", opina el el politólogo.

¿Cuál podría ser entonces el camino para recuperar un lugar en la disputa política argentina? "Recuperar la representación el espacio cultural de la clase media. Ese es el espacio disputado por el macrismo y es al que debería apuntar naturalmente", analiza.

"El nuevo rol de los gobernadores, el surgimiento de figuras con alto perfil, como Martín Lousteau y la buena elección de Manes en Buenos Aires indica que el radicalismo podría estar volviendo como parte de una coalición antiperonista y no ya como su furgón de cola" "El nuevo rol de los gobernadores, el surgimiento de figuras con alto perfil, como Martín Lousteau y la buena elección de Manes en Buenos Aires indica que el radicalismo podría estar volviendo como parte de una coalición antiperonista y no ya como su furgón de cola"