Un ataque atribuido a Irán impactó este lunes en la principal refinería de Baréin y provocó un incendio en el complejo petrolero de Al-Ma’ameer, el corazón de la industria energética del pequeño reino del Golfo.
Bapco Energies, la compañía nacional de ese país, suspendió los envíos de crudo luego de un incendio que provocó importantes pérdidas materiales. La empresa tenía una capacidad productiva de alrededor de 380 mil barriles diarios.
Un ataque atribuido a Irán impactó este lunes en la principal refinería de Baréin y provocó un incendio en el complejo petrolero de Al-Ma’ameer, el corazón de la industria energética del pequeño reino del Golfo.
El ataque alcanzó instalaciones operadas por la petrolera estatal Bapco Energies y generó daños materiales en la planta, aunque las autoridades informaron que no se registraron víctimas mientras los equipos de emergencia trabajaban para controlar el fuego.
Tras el impacto, la compañía anunció la activación de la cláusula de fuerza mayor en sus envíos de petróleo, una medida que le permite suspender compromisos comerciales debido a un evento extraordinario fuera de su control.
La refinería atacada es la única del país y uno de los activos estratégicos de Baréin. El complejo, ubicado en la zona industrial de Al-Ma’ameer, fue modernizado recientemente para elevar su capacidad de procesamiento a unos 380.000 barriles diarios y aumentar la producción de combustibles refinados.
A pesar del daño en las instalaciones, la empresa aseguró que el suministro de combustibles para el mercado interno continuará garantizado gracias a planes de contingencia ya establecidos.
El episodio se produce en medio de una escalada militar en Medio Oriente que comenzó a fines de febrero y que ya tiene impacto directo sobre la infraestructura energética de la región. En los últimos días, instalaciones petroleras y gasíferas en distintos países del Golfo también fueron alcanzadas por ataques con misiles y drones.
La ofensiva sobre activos energéticos clave empieza a generar inquietud en los mercados internacionales. Con interrupciones en producción y exportaciones en varios países de la región, los analistas advierten que el conflicto podría trasladar rápidamente la tensión geopolítica al mercado global del petróleo.
Baréin, un archipiélago de apenas 33 islas y unos 1,6 millones de habitantes, es uno de los productores más pequeños del Golfo, pero su infraestructura energética tiene un valor estratégico dentro de las rutas petroleras de la región. El ataque a su principal refinería vuelve a poner en evidencia la vulnerabilidad de ese sistema frente a la escalada del conflicto.