Un sismo de magnitud 6,1 sacudió este domingo el noroeste de Turquía y, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el movimiento telúrico ocurrió a una profundidad de 10 kilómetros.
El organismo emitió una alerta amarilla automática por posibles muertes y pérdidas económicas, a través de su sistema de Evaluación Rápida de Terremotos Globales para Respuesta (PAGER, por sus siglas en inglés), que estima “la distribución de la sacudida, el número de personas y asentamientos expuestos a sacudidas severas, y el rango de posibles muertes y pérdidas económicas”.
Cuando el USGS emite una alerta amarilla, implica que el sistema PAGER estima que podrían producirse entre 10 y 100 muertes, así como daños por un valor de hasta US$100 millones.
El terremoto golpeó el distrito de Sndrg, en la provincia de Balkesir, y al menos tres réplicas se registraron en esa región con magnitudes de 4,6, 4,1 y 4,0, según informó la Dirección de Gestión de Emergencias y Desastres Naturales de Turquía (AFAD) en un comunicado.
El ministro del Interior de Turquía, Ali Yerlikaya, afirmó que el sismo también se sintió en Estambul y en provincias limítrofes, lo que llevó a la AFAD y a todas las instituciones pertinentes a iniciar de inmediato las evaluaciones sobre el terreno. “Hasta ahora, no se han reportado situaciones adversas. Estamos vigilando la situación de cerca. Extiendo mis deseos de una pronta recuperación a los afectados”, aseguró el funcionario.