Los números de la remontada de Lula: 10 millones de votos y 213 ciudades que dieron vuelta la historia

Nunca había ocurrido en Brasil que un derrotado en la primera ronda se impusiera en la segunda. Lula lo logró gracias a su base de apoyo histórica en el Nordeste y a una recuperación sorprendente en lugares que le eran muy adversos. Además, 7 de cada 10 votantes que no fueron a las urnas en octubre lo eligieron este pasado domingo. El increíble caso de Río de Janeiro.

En unos comicios que con total seguridad van a quedar en la historia de Brasil y de Latinoamérica, ayer Lula da Silva shockeó al mundo al obtener su reelección tras liderar una remontada entre la primera y la segunda vuelta que no pronosticaba ni el más optimista de sus consultores. Después de haber quedado por detrás de Flávio Bolsonaro en la votación inicial, el líder del PT se impuso en el balotaje con un dado demoledor para la derecha brasileña y global: la diferencia final fue de casi cuatro millones y medio de sufragios.

El resultado representó un hecho inédito en las elecciones presidenciales brasileñas: por primera vez, el candidato que había terminado en segundo lugar en la primera vuelta logró superar a su rival en el balotaje. Flávio Bolsonaro había reunido el 47,03% de los votos válidos el 4 de octubre, mientras que Lula había alcanzado el 45,16%. Ayer, fue 51,80% a 48%,20, a favor del petista.

Un cambio en cientos de municipios

El comportamiento territorial de los votos permite observar una de las claves de la remontada. Un relevamiento del Radar do Voto, una plataforma que compara resultados electorales por municipio, examinó la evolución de los sufragios en las dos vueltas para identificar los lugares en los que cambió la ventaja entre los candidatos. El análisis abarcó 5.561 municipios.

Según los datos difundidos en el relevamiento, Flávio Bolsonaro había conseguido más votos que Lula en unas 2.900 ciudades durante la primera vuelta. Sin embargo, en la segunda, el presidente logró imponerse en muchísimas localidades que inicialmente habían favorecido al derrotado hijo de Jair. El informe contabilizó 213 municipios en los que el resultado cambió a favor de Lula, frente a uno solo, Uirapuru, en el estado de Goiás, donde Flávio consiguió revertir la ventaja del mandatario.

El histórico estado "bisagra" de Minas Gerais fue el estado con mayor cantidad de municipios en los que se produjo ese cambio, con 76 localidades. En la primera vuelta, Flávio había obtenido allí una ventaja territorial que no consiguió conservar en la segunda.

Plazas fuertes del bolsonarismo también acabaron jugando un rol fundamental en la remontada: San Pablo registró 33 municipios que cambiaron de Flavio a Lula en el balotaje, mientras que Paraná contabilizó 20 y Rio Grande do Sul, 19.

En la "cidade maravilhosa" de Rio de Janeiro ocurrió uno de los fenómenos más significativos para entender la remontada. En la primera ronda, Bolsonaro se había sacado dos puntos de ventaja a Lula, pero ayer el petista no solo lo dio vuelta sino que sumó casi un cuarto de millón de votos.

El avance en las grandes ciudades

El análisis del mapa electoral revela que Lula creció por encima de Bolsonaro en prácticamente todas las grandes ciudades, pero que el fenómeno se manifestó también en localidades de distintos tamaños, donde la comparación entre las dos votaciones reflejó un desplazamiento del respaldo electoral hacia el presidente.

En Belo Horizonte y São Paulo, su porcentaje aumentó alrededor de tres puntos entre las dos instancias. En Curitiba y Goiânia, donde Flávio conservó la ventaja final, Lula también mejoró su desempeño en una magnitud similar.

Esos movimientos resultan relevantes porque muestran que la victoria nacional no se limitó a consolidar los territorios donde el Partido de los Trabajadores (PT) tradicionalmente obtiene mejores resultados. Lula también consiguió ampliar su porcentaje de votos en ciudades donde su adversario mantuvo una base electoral suficiente para ganar.

Más votantes y una ventaja final de 4,4 millones

La participación electoral fue otro factor destacado de la segunda vuelta. De acuerdo con el balance del TSE, 128,2 millones de personas acudieron a votar, sobre un electorado habilitado de más de 158 millones. La abstención se ubicó en el 19,22%, por debajo del 21,08% registrado en la primera vuelta. En términos absolutos, la concurrencia aumentó en alrededor de tres millones de votantes entre ambas instancias.

La comparación de los resultados también permite dimensionar la magnitud del crecimiento de los dos candidatos. Lula pasó de 53.879.538 votos en la primera vuelta a 64.256.232 en la segunda, una diferencia de más de 10,3 millones de sufragios. Flávio, por su parte, subió de 56.104.503 a 59.826.041 votos, con un incremento de aproximadamente 3,7 millones. Las cifras finales muestran que si bien ambos ampliaron sus apoyos en números absolutos, pero el crecimiento de Lula fue considerablemente mayor. En total, 7 de cada 10 votos nuevos fueron para el exdirigente metalúrgico.

En consecuencia, la victoria no se explica por una pérdida absoluta de votos de Flávio entre las dos vueltas, sino por la capacidad de Lula para sumar un volumen superior y ampliar su ventaja relativa. En el balotaje, el presidente superó los 64,2 millones de votos y estableció un nuevo récord personal, por encima de los 60,3 millones que había obtenido en la segunda vuelta de 2022 frente a Jair Bolsonaro.

TEMAS RELACIONADOS