El futbolista argentino Matías Pourrain, de 34 años, ingresará en las próximas horas al Krome Detention Center, un penal de máxima seguridad para migrantes en Florida, tras permanecer bajo custodia desde este jueves por un trámite migratorio incompleto en Estados Unidos.
Agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) arrestaron al deportista en un aeropuerto antes del despegue de un vuelo con destino a Los Ángeles. Tres efectivos vestidos de civil separaron al jugador de sus compañeros de equipo en la zona de embarque con el argumento de realizar una verificación de rutina.
Pourrain vive desde 2019 en Estados Unidos, fecha en la que entró con visa de turista e inició una solicitud de residencia que nunca recibió un rechazo formal. Sin embargo, las autoridades mantuvieron la detención porque la falta de resolución definitiva habilita la medida cautelar.
La abogada del futbolista, Regina de Moraes, criticó la implementación de controles en vuelos internos dentro del país. Respecto de la maniobra del personal oficial en la terminal aérea, la abogada afirmó: "Lo que inicialmente parecía una breve verificación terminó convirtiéndose en una detención migratoria".
La defensa del deportista tramita una fianza para lograr su liberación
De Moraes encuadró el caso en una falta de claridad en las leyes vigentes y remarcó la inocencia del deportista. En ese marco, la defensora sostuvo: "Matías es víctima de un área gris de la ley de inmigración. No tiene antecedentes criminales, considero que una fianza de cinco mil dólares va a estar bien".
La legislación local exige el aval de un ciudadano estadounidense o residente permanente y la firma de un juez para fijar el monto económico. Sobre las cifras probables para este trámite, De Moraes precisó: "La fianza mínima es de u$s1.500, pero en un caso como el de Matías estimo que podría ubicarse entre u$s3.000 y u$s5.000".
El protocolo establece el traslado del jugador desde la sede de procesamiento del ICE en Miramar hacia la instalación de Krome en el sur de Florida. Con respecto a la conducta del detenido durante la aprehensión, la letrada relató: "Matías no se resistió, no hubo ningún incidente. Después de unos minutos comenzó a enviar mensajes a sus compañeros avisando que lo estaban deteniendo".
La familia de Pourrain organizó un reclamo público para exigir la liberación del deportista ante la dureza de los operativos oficiales. En un comunicado formal, sus allegados expresaron: "Matías no es un criminal. Es un hijo, un miembro de una familia, un amigo, un compañero de trabajo y una persona profundamente querida por quienes lo rodean. Detrás de un caso migratorio hay un ser humano real: una familia, un trabajo, amistades y una vida construida durante años".