La Fiscalía chilena citó al expresidente Sebastián Piñera a declarar como eventual responsable de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la represión de las protestas del estallido social de 2019, que dejó numerosas víctimas.
La Fiscalía chilena citó al expresidente Sebastián Piñera a declarar como eventual responsable de las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la represión de las protestas del estallido social de 2019, que dejó numerosas víctimas.
El Ministerio Público consignó al diario capitalino La Tercera que el "expresidente Sebastián Piñera tiene fijada su comparecencia ante la Fiscalía en los próximos días en calidad de imputado"
Además, se presentarán las autoridades de Gobierno que acompañaron al exmandatario de derecha en sus decisiones, como los exministros del Interior Andrés Chadwick y Gonzalo Blumel, y los exsubsecretarios de la misma cartera, Rodrigo Ubilla y Juan Francisco Galli.
Frente a esta convocatoria, el abogado de Piñera, Samuel Donoso, explicó que tanto él como su cliente tienen "la tranquilidad y convicción de que en el actuar (del imputado) siempre se buscó compatibilizar el resguardo del orden público y seguridad ciudadana con el respeto a los derechos humanos de todos". Argumentó que, "en consecuencia, no se configura delito alguno, pues su actuar obedeció al correcto cumplimiento de sus funciones".
Durante el estallido social que comenzó el 18 de octubre de 2019 y se extendió hasta el 18 de marzo de 2020, el Ejecutivo ordenó una represión a cargo de Carabineros (policía militarizada), Policía de Investigaciones (policía civil) y las tres ramas de las Fuerzas Armadas, lo que derivó en una serie de violaciones a los derechos humanos.
Estas vulneraciones fueron confirmadas por distintos entes internacionales que enviaron observadores al país, como la ONU, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y las ONGs Rights Human Watch y Amnistía Internacional.
Dejó 34 muertos, según cifras oficiales, aunque la oposición y organismos de derechos humanos consideran que fueron muchos más. Además, cerca de 4.000 personas tuvieron que ser hospitalizadas y hubo centenares de detenidos.