En el corazón de La Paternal, MN Santa Inés combina lo mejor de la cocina de autor con el espíritu de barrio. El proyecto, creado por la cocinera Jazmín Marturet, nació hace seis años en una ex panadería industrial que hoy se transformó en uno de los espacios más reconocidos de la ciudad, distinguido por la Guía Michelin en su selección Bib Gourmand. Con una carta corta, potente y en constante rotación, Santa Inés propone mediodías intensos, sabrosos y llenos de creatividad.
Qué se puede pedir en MN Santa Inés
La propuesta de Marturet se organiza en platos chicos, principales y postres, con una lógica precisa: sabores que combinan tradición y modernidad, con influencias criollas, asiáticas y latinas. Cada uno se acompaña de “satélites”, extras que invitan a construir la experiencia al gusto del comensal. Hay fruta en todas las recetas, acidez, contrastes y una paleta de texturas que revela el trabajo detrás de cada receta. Nada está librado al azar: en MN Santa Inés se hace todo en casa, desde los panes hasta las pastas y las bebidas.
Uno de los grandes sellos del restaurante es su jarra de rosado, un cóctel suave y aromático de vino rosado, pomelo, frambuesa y pimienta. También lo es su pavlova, el único postre que nunca cambia en una carta que se renueva cada cinco semanas.
Marturet se formó en el IAG, trabajó en cocinas de México, Perú, Brasil, Chile y en las costas de Estados Unidos. A la hora de abrir su restaurante, buscó un lugar con historia y lo encontró en Ávalos 360, una esquina de La Paternal que estaba despertando y hoy es parte de un circuito gastronómico en plena expansión.
MN Santa Inés abre sus puertas para los almuerzos de martes a domingos desde las 12:30 h, con reserva previa. Cada visita es una invitación a degustar platos únicos, pensados como un viaje: por el mundo, por la memoria y por los sentidos.
Dónde queda Santa Inés
Ávalos 360 (entre Av. Elcano y Paz Soldán), La Paternal, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.