El alimento no tan consumido que le da pelea al colesterol malo

Estos cereales son necesarios para el buen funcionamiento del organismo, ya que aportan fibra, minerales y otras vitaminas.

El colesterol es un problema de salud muy presente en las personas, ya que sus altos niveles pueden llevar a enfermedades cardiovasculares. Afortunadamente, existen alimentos que ayudan a controlar el colesterol malo (LDL) aunque no son muy consumidos.

Entre los diversos alimentos que ayudan en la lucha contra el colesterol malo está la avena. Este cereal se destaca no solo por sus beneficios nutricionales, sino también por su capacidad para reducir el colesterol LDL.

La avena es rica en betaglucano, una fibra soluble que, al ser consumida, forma un gel en el intestino y evita la absorción del colesterol en la sangre. Esto la convierte en un ingrediente clave para quienes buscan mejorar su salud cardiovascular y controlar los niveles de colesterol de manera efectiva.

AVENA

Beneficios de la avena

Para obtener los beneficios de la avena en la reducción del colesterol malo, se recomienda consumir 75 gramos al día.

Según especialistas ,esta cantidad proporciona al menos tres gramos de betaglucano, esencial para mejorar los niveles de colesterol. La avena atrapa ácidos biliares, obligando al hígado a utilizar más colesterol, lo que ayuda a reducirlo en sangre.

Por otra parte, en conjunto con la vitamina C, la avena reduce las posibilidades de contraer infecciones en las vías urinarias. Finalmente es rica en nutrientes y baja en calorías por lo que es ideal para sumar a la dieta diaria.

AVENA

Cómo incluir la avena a la alimentación

Una buena manera de elevar el sabor de la avena es cocerla con leche y canela natural. Al servirla se puede agregar un poco de miel, azúcar o mermelada de frutas de la mejor calidad y consumirla en el desayuno o merienda.

Otra forma es prepararla con fruta fresca cortada en cuadraditos, agregar chía para añadir proteína; también funciona acompañarla con yogur.

Al consumir de una a tres cucharadas de avena durante el desayuno y la misma cantidad en la tarde, se alcanza un aceptable porcentaje de fibra al día.

También se puede tomar mezclada con proteínas. Tomarla como batido, añadiendo leche de vaca o de soja, canela e incluso jugo de frutas. Otra opción es agregar avena en purés, ensaladas o incluso utilizarla para reemplazar el pan rallado.

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