Luego de que el gobierno de Javier Milei decidiera bajar la tasa de interés de los plazos fijos tradicionales a partir del 18 de diciembre pasado, muchos ahorristas se volcaron a los plazos fijos UVA a 90 días pero ahora, al momento del vencimiento, un cambio en la regulación les impide renovarlos.
Sucede que a través de la Comunicación "A" 7929 del Banco Central, publicada a fines de 2023, se resolvió duplicar el período mínimo de permanencia para los plazos fijos UVA. De esta manera, se elevó de 90 a 180 días, lo que equivale a unos seis meses.
Quienes enfrentan el vencimiento de su plazo fijo UVA a 90 días tienen dos opciones: constituir uno nuevo por el plazo de 180 días o sacar sus depósitos y trasladarlos a otras inversiones o instrumentos de ahorro.
Al bajar la tasa de los plazos fijos tradicionales a 30 días al 110% (Tasa Nominal Anual, TNA), el rendimiento mensual de estas colocaciones descendió del 11% al 9,04%, un valor muy por debajo de la inflación de diciembre (25,5%), enero (20,6%) y febrero (13,2%), por lo que la tasa resultó negativa en términos reales.
Esto provocó una migración masiva de los ahorristas hacia los plazos fijos UVA, ajustables por inflación. Según datos del Banco Central, desde el 10 de diciembre de 2023 hasta el 19 de febrero pasado estas colocaciones aumentaron su número en un 99,6%.