La recaudación alcanzó en abril los $2.551.511,4 millones y estuvo afectada principalmente por el desempeño de los tributos asociados al comercio exterior a raíz del impacto de la sequía.
La recaudación alcanzó en abril los $2.551.511,4 millones y estuvo afectada principalmente por el desempeño de los tributos asociados al comercio exterior a raíz del impacto de la sequía.
Sin contar esos tributos, la recaudación presentó un crecimiento del 104,5% interanual, mientras que si se contemplan los mismos, la variación es del 90,2% interanual.
Por su parte, los impuestos con mayor respuesta a la actividad económica contribuyeron también a explicar la variación de la recaudación nacional. Dentro de este grupo se destacan el IVA (+117,3% interanual), el Impuesto a los Créditos y Débitos (+98,7% interanual) y los Internos Coparticipados (+128,0% interanual).
En cuanto a los recursos de la Seguridad Social (+110,7% interanual), se sostuvieron altas tasas de crecimiento, profundizando la tendencia expansiva observada en los últimos meses. Las mejoras salariales son el factor que explica dicha expansión.
La suba de dichos recursos responde al crecimiento de las Contribuciones Patronales (+116,3% interanual) y al incremento de los Aportes Personales (+104,7% interanual).
En cuanto a los impuestos que otorgan progresividad al sistema, se expandieron en conjunto un +85,8% interanual. En particular, el Impuesto a los Bienes Personales presentó un incremento de +69,3% interanual. Mientras tanto, el Impuesto a las Ganancias registró una variación de +88,0% interanual, impulsado por el incremento en el monto de las remuneraciones gravadas y el monto de las operaciones alcanzadas y la percepción aplicada a la compra de moneda extranjera dispuesta en julio mediante la Resolución General AFIP 5232/22.