El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó que el índice de precios al consumidor avanzó 2,1% en julio donde el ocio y la gastronomía lideraron las subas, mientras que alimentos acompañaron el promedio y algunos rubros se mantuvieron sin grandes cambios.
Las vacaciones de invierno y las salidas a comer afuera fueron las que más pesaron en el bolsillo este mes. Los precios de la comida subieron, pero sin desbocarse, y la ropa o los artículos para la casa permanecieron sin sobresaltos. En ese contexto, el 2,1% de julio se explica por el empuje del ocio y la salud, mientras que el resto acompañó sin grandes sorpresas.
El IPC acumuló un alza de 19,3% en lo que va del año. El mayor salto se dio en Recreación y cultura, con un 5% de aumento. Los paquetes turísticos y las actividades culturales se encarecieron fuerte por el receso invernal, lo que convirtió al ocio en el motor principal de la inflación del mes. En la misma línea, Restaurantes y hoteles treparon 2,8%, impulsados por el turismo y las salidas a comer afuera.
La Salud también se ubicó entre los rubros con más presión, con un 2,5% de suba por los ajustes en medicamentos y prepagas. Por su parte, el sector de comunicación avanzó 2,4% y los servicios básicos de vivienda, agua, electricidad y gas marcaron un 2,2%, con variaciones más fuertes en algunas regiones. El equipamiento y mantenimiento del hogar acompañó el promedio con un 2,1%.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas, siempre sensibles para el bolsillo, subieron 2%, empujados por verduras, lácteos y panificados. El rubro de educación se mantuvo en torno al 1,9%, mientras que el transporte avanzó 1,9% por ajustes en el transporte público y el funcionamiento de vehículos personales. Los bienes y servicios varios también se movieron en línea con el promedio, con un 2,2%.
En el otro extremo, bebidas alcohólicas y tabaco tuvieron una suba más moderada, de 1,5%. Y la sorpresa del mes fue prendas de vestir y calzado, que registraron una baja de -1,3%, especialmente marcada en el Gran Buenos Aires, donde la caída llegó al -3%.
Según el Indec, julio mostró una inflación empujada por las vacaciones y el consumo en ocio y gastronomía, mientras que la ropa dio un respiro y los alimentos acompañaron el promedio sin desbordarse.