El Gobierno puso en marcha una nueva actualización de las tarifas de luz y combustibles, por lo que desde este 1° de julio comenzarán a regir aumentos tanto en los precios de las naftas y el gasoil como en las facturas de Edenor y Edesur.
La actualización en los cuadros tarifarios impactará en las boletas de los usuarios a partir de este miércoles. Las normativas fueron publicadas en el Boletín Oficial.
El Gobierno puso en marcha una nueva actualización de las tarifas de luz y combustibles, por lo que desde este 1° de julio comenzarán a regir aumentos tanto en los precios de las naftas y el gasoil como en las facturas de Edenor y Edesur.
Las medidas fueron oficializadas este miércoles a través del Boletín Oficial y forman parte del esquema de actualización periódica que el Poder Ejecutivo viene aplicando sobre distintos servicios regulados.
Mediante el Decreto 562/2026 publicado en el Boletín Oficial, el Ejecutivo dispuso una nueva suba en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, incrementos que serán trasladados a los surtidores.
Para las naftas, el ajuste contempla un aumento de $21,192 por litro en el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos, al que se suma una actualización de $1,298 correspondiente al gravamen sobre las emisiones de dióxido de carbono.
En el caso del gasoil, el incremento será de $18,959 por litro en el impuesto general, de $10,266 para la alícuota diferencial que rige en determinadas regiones del país y de $2,161 por litro por el impuesto al CO.
La actualización responde al mecanismo de ajuste trimestral previsto por la legislación vigente, que toma como referencia la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC. El sistema establece que los montos se revisan cuatro veces al año —en enero, abril, julio y octubre— para adecuarlos al comportamiento de la inflación.
En paralelo, el Gobierno aprobó los nuevos cuadros tarifarios que aplicarán Edenor y Edesur para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Para los clientes residenciales sin subsidios y de menor consumo (categoría R1), el cargo variable quedó fijado en $153,935 por kWh para los usuarios de Edesur y en $154,881 por kWh para los de Edenor.
Las resoluciones también ratifican la continuidad del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Los hogares alcanzados por este beneficio seguirán recibiendo asistencia estatal para un consumo mensual de hasta 300 kWh.
Además, desde el Ejecutivo aclararon que durante julio continuará vigente una bonificación extraordinaria adicional del 25%, que se suma a los descuentos ya previstos por el esquema de subsidios. En cambio, la energía consumida por encima de ese límite será facturada al valor pleno correspondiente a cada categoría tarifaria, sin asistencia del Estado.