El fútbol argentino fue testigo de una secuencia insólita e inolvidable durante la definición de la Tabla Anual. En el Gigante de Arroyito, los hinchas y el plantel de Rosario Central pasaron de una euforia descontrolada a la desilusión en cuestión de minutos, al celebrar de manera equivocada un título que pertenecía a Boca. "Somos bicampeones", gritó un hincha canalla, en un festejo fallido que fue viral en redes sociales.
Para quedarse con la consagración, el Canalla necesitaba vencer en su encuentro y aguardar que el equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena no ganara su respectivo partido. Cumplió con su objetivo al derrotar 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto, pero en La Bombonera, un gol agónico del ecuatoriano Enner Valencia a los 95 minutos selló la victoria 1-0 de Boca sobre Defensa y Justicia, dándole el título número 75 de su historia.
La inédita confusión ocurrió cuando el partido en Rosario ya había concluido y los futbolistas seguían las alternativas del otro choque a través de teléfonos celulares. En ese instante, un grito que emergió desde las tribunas propagó la falsa versión de que Defensa y Justicia había empatado o que el tanto de Valencia había sido anulado. La mecha de la desinformación encendió los festejos: los simpatizantes invadieron el campo de juego, revolearon camisetas y gritaron "bicampeón" junto con los jugadores.
La ilusión paralela duró solo unos instantes antes de que la información real fuera ratificada en el estadio. El rápido esclarecimiento de lo sucedido apagó de golpe la celebración y devolvió la desolación a Arroyito, dejando estampadas imágenes impactantes de resignación en referentes del club como Marco Ruben, Juan Cruz Komar y Ángel Di María.
Como era previsible, la escena del falso festejo detonó de inmediato en las redes sociales con una ola masiva de memes y cargadas. Las plataformas se llenaron de imágenes de la invasión de cancha, comparaciones con el recordado episodio del entrenador Salvador Pasini en Chacarita, y burlas virales protagonizadas por figuras como Juan Román Riquelme y el humorista Pachu Peña.