Una escuela ubicada en Escobar fue seleccionada como finalista del World’s Best School Prize for Innovation, más conocido como "El Mundial de las Escuelas", gracias a sus prácticas innovadoras y al uso de datos con impacto concreto en la enseñanza, el aprendizaje y la vida escolar.
Desde Northfield School Campus Puertos crearon un sistema propio para usar datos sobre cómo aprenden los chicos, cómo se sienten y cómo participan en la vida escolar. Estas prácticas le valieron a la comunidad educativa quedar entre las diez finalistas de uno de los premios más prestigiosos en educación a nivel internacional.
El galardón destaca a instituciones que transforman la enseñanza mediante prácticas innovadoras y el uso de datos con impacto real en el aprendizaje y la vida escolar. En este caso, la escuela puso en valor un modelo de gestión pedagógica que no solo mejora el aprendizaje, sino también el bienestar emocional y social de los estudiantes. Además, se expandió a otras escuelas de la misma red en Argentina y Uruguay, convirtiéndose en un ejemplo para más instituciones.
El Mundial de las Escuelas
El anuncio volvió a situar a la Argentina entre los países con participación destacada en una competencia que cada año reúne a miles de escuelas de más de 90 naciones. Los World’s Best School Prizes fueron instaurados en 2022 por T4 Education, organización con sede en el Reino Unido, con el propósito de reconocer y difundir prácticas educativas capaces de transformar la vida de los estudiantes tanto dentro como fuera del aula.
Conocidos como el “Mundial de las Escuelas”, estos premios reconocen instituciones en cinco áreas: Innovación, Medioambiente, Comunidad, Resiliencia y Vida Saludable. En la edición actual, solo 50 escuelas de todo el mundo alcanzaron el Top 10 en cada categoría.
Los ganadores serán seleccionados por un jurado internacional de expertos en educación y, además, las finalistas competirán en una votación abierta para el Community Choice Award. Tanto las escuelas premiadas como las finalistas participarán en el World Schools Summit, que se celebrará en Londres el 16 y 17 de enero de 2027.
Evaluación y seguimiento
Durante 2025, la Red Educativa Itínere, de la cual forma parte Northfield School, evaluó a 2.449 estudiantes y los resultados mostraron avances significativos. En primer grado, el 72% de los alumnos ya lee con soltura y seguridad, lo que les permite disfrutar de los libros y sentirse más cómodos al enfrentarse a nuevos textos.
Desde segundo grado hasta la secundaria, más del 70% logró comprender lo que lee de manera suficiente u óptima, lo que significa que no solo descifran las palabras, sino que también captan las ideas y pueden reflexionar sobre ellas.
El análisis también permitió identificar un desafío vinculado al bienestar digital: el 26% de los estudiantes presentó indicadores de uso problemático del teléfono móvil. Frente a esta realidad, la escuela puso en marcha acciones de prevención y acompañamiento, trabajando junto a las familias para promover un uso más saludable de la tecnología y evitar que se convierta en un obstáculo para el desarrollo académico y personal.
Por otra parte, el impacto del modelo educativo se observa más allá de la etapa escolar ya que según los datos de la institución, el 95% de los egresados continúa estudios universitarios, el 78% completa su primer año sin interrupciones y el 65% adquiere experiencia laboral antes de graduarse gracias a programas de pasantías integrados en la propuesta educativa.
Estos porcentajes muestran que los estudiantes no solo aprenden contenidos, sino que también se preparan para enfrentar con éxito la vida universitaria y laboral.
Modelo en expansión
La iniciativa que comenzó en el campus de Northfield School se extendió luego a toda la Red Educativa Itínere, conformada por diez colegios en Argentina y Uruguay. Las prácticas y proyectos diseñados sirven de modelo para otras instituciones de la red y favorecen la comparación de aprendizajes, la detección de buenas experiencias y la resolución conjunta de desafíos.
Desde la institución remarcaron que este reconocimiento internacional abrió la puerta a un debate más amplio sobre innovación educativa: qué implica transformar una escuela desde adentro, cómo aprovechar mejor la evidencia disponible y de qué manera crear entornos que promuevan tanto el aprendizaje como el bienestar de los estudiantes.