Empresarios, académicos, representantes del sector público, legisladores y organizaciones de la sociedad civil se dieron cita en el “Día B”, el encuentro nacional del movimiento global B, que se llevó a cabo en la ciudad de Rosario con más de 700 asistentes. El objetivo: acelerar las nuevas economías en Argentina para dar soluciones a las problemáticas sociales y ambientales más urgentes.
¿Se puede impulsar el cambio hacia un sistema económico, inclusivo, equitativo y regenerativo para todas las personas y el planeta? Los referentes de las nuevas economías compartieron su visión y los conceptos básicos que proponen. La conclusión unánime del evento, en el que C5N y Ámbito participaron como Media Partners, fue clara y contundente: “Los paradigmas que conocemos están agotados”.
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Cecilia Peluso y Pedro Friedrich, copresidenta y copresidente de Sistema B.
“Las empresas pueden y deben ser agentes de cambio”
La copresidenta de Sistema B Argentina, Cecilia Peluso, sostuvo que “las empresas pueden y deben ser agentes de cambio que guíen el camino hacia una economía más equitativa, inclusiva y regenerativa, y asegurar el desarrollo sustentable de las comunidades, al mismo tiempo que de sus propios negocios”.
“Es por eso que buscamos ser un puente para que cada vez más empresas se atrevan a transitar el camino hacia un capitalismo más humano, justo y sustentable", agregó. Peluso definió la transformación como "el único camino posible para hacer negocios, y por eso trabajamos junto al gobierno, la academia, las empresas y la población general para inspirar, promover y facilitar esa transición”.
“La nueva economía no habla de precio sino de valor”
Para el presidente en Fundación Dinero y Conciencia y promotor de la Banca Ética, Joan Melé, “el concepto de nuevas economías se refiere a un cambio que se está produciendo paulatinamente en la sociedad: el cambio de pasar de una economía basada solo en crecimiento y búsqueda de beneficios a corto plazo a una economía con propósito, con sentido, que genere valor”.
“Una economía donde se habla más de valor que de precio y que sea válido para todas las personas. Dicho de otra forma, las nuevas economías se basan en una prioridad de valores que son; primero las personas, el planeta o el medio ambiente, y, finalmente, el beneficio económico”, agregó.
Y reflexionó: "No te adaptes a una sociedad enferma porque acabarás enfermo. ¿Cómo creamos una economía que no nos conduzca a que en el mes de julio ya nos hayamos consumido todos los recursos naturales del año? Es el orden de prioridades: el objetivo no debe ser el dinero y el egoísmo. La nueva economía no habla de precio sino de valor y pone al ser humano en el centro".
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El panel que reunió a especialistas en las nuevas economías.
“Los recursos económicos son el medio y no en el fin”
A su turno, Luciana Cornaglia, de Economía del Bien Común, aseguró que las nuevas economías son el presente y deben serlo cada vez más: “Es clave el involucramiento de todos los actores sociales. Afortunadamente son cada vez más las personas y organizaciones que comprenden que para lograr sociedades sustentables, éste es el camino".
Uno de los principales desafíos es "lograr un compromiso aún mayor desde el sector público a través de la transformación de las políticas fiscales, arancelarias, crediticias, de tal manera que las organizaciones que deciden emprender esta transformación puedan competir de igual a igual con aquellas que, por no incluir el impacto social y ambiental en su estructura de negocios, ofrecen productos y servicios a un menor precio".
En ese sentido, explicó, la Economía del Bien Común es un nuevo modelo post-capitalista, que propone cambiar las reglas de juego en la sociedad y en los mercados: en lugar de perseguir la maximización del beneficio económico a cualquier costo. En este nuevo paradigma, los recursos económicos se transforman en el medio y no en el fin de las relaciones económicas.
“Si no cambiamos, el colapso será inevitable”
"Es necesario transformar las economías dominantes, si no lo hacemos, el colapso será inevitable", advirtió Ronald Sistek, líder de Regeneración. Afirmó que las nuevas economías deben poner la vida en el centro a la hora de tomar decisiones luego de años de "acumulación de evidencia de estados de sobrecarga y colapso a nivel ecosistémico, social, psicológico y espiritual".
Las economías regenerativas, que incluyen las economías colaborativas, bancas éticas y economías del bien común, del decrecimiento y de la felicidad, “traen múltiples beneficios, comenzando por transformar las narrativas dominantes de crecimiento infinito en un planeta que es finito", resumió.
¿Cómo serían nuestras economías, nuestras organizaciones, nuestros proyectos, si en cada decisión que tomamos pusiéramos la vida al centro?, se preguntó. Por empezar, "no habría costos que estén subsidiados por comunidades marginales, naturaleza y futuras generaciones que son las tres voces que subsidian a las economías dominantes de hoy”.
Ecosistema B
El evento dio lugar a diferentes charlas. Seis Empresas B, de las 193 certificadas en Argentina, de distintos tamaños, industrias e impacto, compartieron sus testimonios. Subieron al escenario Sabina Zaffora, Gerenta de Sustentabilidad de Natura Latinoamérica Hispana, Gaspar Mac, Director General de Warecloud, Miguel Devoto, Gerente General de Danone Negocio de Nutrición Especializada, Lorena Nuñez, Co-fundadora y Directora Comercial de PAPA & Daravi, Judith Irusta, Socia y Chief People Officer de Quales Group y Agustín Fox, Country Manager de Argentina de Patagonia.
También se presentó Jorge Bunchicoff de la Empresa B Blue Design America. Wara Calpanchay fue la voz de los jóvenes en el Día B, quien desde su rol de activista y con cantos hizo un llamamiento desde el amor por la madre tierra.
Más tarde Leonardo Maldonado, co-lider de Ciudades+B, quien dio pie al anuncio del lanzamiento de Rosario+B, iniciativa liderada por la Fundación Rosario y acompañada por el ecosistema local.
El “Día B” concluyó con el Festival +B abierto a todo el público con música en vivo, charlas de impacto y acciones sostenibles.
Sistema B es una organización regional, parte de un movimiento global, que trabaja por un sistema económico equitativo, inclusivo y regenerativo para todas las personas y el planeta. Nació en 2012 con la misión de construir ecosistemas favorables para Empresas B y otros actores de triple impacto que utilicen la fuerza de mercado para resolver problemas sociales y ambientales.
Hoy, 10 años después, el Movimiento B está presente en más de 18 países de la región. De las 5.500 Empresas B que hay en el mundo, más de 900 están en Latinoamérica y, juntas, facturan u$s63 billones y emplean a 120 mil personas. Son empresas que se comprometen a llevar altos estándares de transparencia, responsabilidad y mejora continua.