Las ballenas francas australes, autóctonas de nuestro país, tienen el récord de los órganos sexuales más grandes del mundo animal ya que los testículos de los machos pesan más de 500 kg cada uno y eso representa el 1% de su peso corporal.
Las ballenas francas australes, autóctonas de nuestro país, tienen el récord de los órganos sexuales más grandes del mundo animal ya que los testículos de los machos pesan más de 500 kg cada uno y eso representa el 1% de su peso corporal.
Este fenómeno se debe a la competencia espermática, es decir, un tipo de elección sexual relacionado con ser el más elegible por sus parejas y no con el más apto. Un ejemplo es el de los pavos reales, cuyo despliegue de plumas se asocia a un ritual de cortejo.
En estos casos los machos compiten con el fin de triunfar en su reproducción, en esta elección que es post coital (luego de la cópula) y donde "las hembras de las ballena franca austral pueden llegar a copular con varios machos hasta que haya fertilización".
En casos como el de la ballena franca austral, una "mayor cantidad de esperma" significa "mayores chances de terminar siendo quien pase sus genes a la siguiente generación". Es por esta razón que con el correr de los años de este comportamiento se fue seleccionando un mayor tamaño de los testículos de los machos.
Esta selección sexual es más común de lo que parece, y pueden ser también relacionarse por características raras, por regalos a posibles parejas o luchas territoriales, presentes en muchísimas especies de la naturaleza que nos sigue sorprendiendo.