El Covid-19 es una enfermedad que muta constantemente y obliga a cambiar, con la misma velocidad, el protocolo para los testeos. La variante Órmicron, con su rápida nivel de propagación, hizo que las modificaciones en este punto fueran constantes.
El Covid-19 es una enfermedad que muta constantemente y obliga a cambiar, con la misma velocidad, el protocolo para los testeos. La variante Órmicron, con su rápida nivel de propagación, hizo que las modificaciones en este punto fueran constantes.
En nuestro país, las personas que deben ir a testearse son aquellas que presenten sintomatología y no hayan sido contacto estrecho de otra persona diagnosticada positiva.
Los síntomas son diarrea, vómitos, fiebre por encima de los 37.5°, dolor de cabeza y muscular, dificultad para respirar y pérdida del olfato y el gusto.
Por el contrario, aquellas personas que hayan sido contacto estrecho de algún positivo no tienen obligación de testearse porque se considera que podrían estar contagiadas. El paso a seguir, en ese caso, es comunicarse con las autoridades sanitarias correspondientes a su jurisdicción.
En tanto, debido al la gran cantidad de personas que asisten a los hospitales y centros de testeo por el rebrote y alza de casos, la prioridad está puesta en cuidar a las personas mayores de 60 años, a los pacientes con comorbilidades y personas gestantes.