A partir de su explosión en Damas Gratis, Pablo Lescano traspasó las fronteras de la cumbia y se convirtió en uno de los músicos más populares del país. Sin embargo, ni el impacto de sus canciones (algunas ya son parte del inconsciente colectivo de los argentinos) y ni los estadios a reventar hicieron que el músico cambie su humilde esencia.



