"Estoy acostumbrado, el único problema es que yo tengo una madre y un padre y mi familia ve estas cosas. Me río", expresó el artista a tres meses del show gratuito que brindó en Soldati y regresaría a la Argentina próximamente: "En tres meses y medio iré para promocionar el disco y antes de fin de año, sin duda, daré un concierto", enfatizo.
Su décimo disco, él mismo lo tilda de "transparente" y se trata de la dosis justa de romanticismo y la cuota necesaria de cachengue. El álbum es dulce y melancólico, "una carta de amor escrita en 12 canciones", define la discografía Sony.
Por otra parte, Ricky de 43 años, se refirió a su vida íntima y admitió sus deseos de ser de nuevo papá de una niña en 2016.