Atormentada por la noticia sobre quién es su verdadera madre, Esperanza escapó del convento hacia el río, y allí estuvo su amor para contenerla.
Atormentada por la noticia sobre quién es su verdadera madre, Esperanza escapó del convento hacia el río, y allí estuvo su amor para contenerla.
"Siento que no tengo nada ni nadie y que la tristeza me va a durar toda la vida", le dijo ella. "No es así, siempre voy a estar para cuidarte", le respondió él junto a un abrazo. Las palabras de amor siguieron y al verse cara a cara no pudieron contener el deseo de besarse. Pero esta vez, a diferencia del anterior encuentro en los sueños, ahora fue puro romanticismo.
¡Mirá!