La prueba consistía en ir pasándose un globo con una bengala a punto de explotar mientras respondían la consigna, que en este caso era decir nombres de deportes grupales. El susto llegó cuando Ravelli no quiso agarrar el globo porque suponía que estaba a punto de estallar, pero su compañero se lo quiso dar de prepo, y ante los gritos y resistencia de ella ¡se lo terminó tirando encima!




