El dramático relato de una periodista que sufrió un grave accidente: "Podría haberme muerto"

Tras cumplirse el primer aniversario de la violenta explosión que la dejó en terapia intensiva, una conductora repasó su dura internación y el largo camino de su recuperación física.

Al cumplirse el primer aniversario del dramático episodio que casi le cuesta la vida, María Julia Oliván compartió una profunda reflexión sobre las secuelas físicas y emocionales que le dejó aquella experiencia límite. La reconocida conductora repasó el proceso de superación que atravesó tras pasar dos meses internada en cuidados intensivos, remarcando la crudeza del sufrimiento padecido y la fortaleza con la que logró salir adelante.

"Hoy cumplo 1 año de ese momento en el que podría haberme muerto. De esos días en los que el dolor no fue metáfora. Salí más valiente. Dicen que lo que no te mata te fortalece", manifestó conmovida.

La pesadilla de la comunicadora se originó a mediados de junio de 2025, a raíz de un severo incidente provocado por el mal funcionamiento de una chimenea a etanol. El fogonazo le ocasionó quemaduras de extrema gravedad en un porcentaje importante de su cuerpo, lo que derivó en una internación urgente y un complejo abordaje médico que incluyó 17 operaciones quirúrgicas y la administración constante de potentes analgésicos y derivados del opio para contener el malestar.

Maria Julia Olivan 2

Además del daño físico inmediato, Oliván remarcó la desesperación que sintió debido a las demoras logísticas para recibir la asistencia correspondiente en los momentos posteriores a la explosión. Según su testimonio, la respuesta de las unidades policiales de la zona fue prácticamente inmediata, pero las dificultades surgieron con el traslado sanitario y el posterior protocolo de traslado hacia un centro especializado, lo que prolongó de manera agónica su sufrimiento inicial.

La periodista revivió la tortura de esos minutos de espera donde el tiempo parecía no avanzar mientras aguardaba la ayuda médica obligada a resistir en un estado de vulnerabilidad total. “El largo tiempo que tardó, la policía patrulla vino enseguida, pero la ambulancia tardó un tiempo, y después hubo otro tiempo que esperar para la derivación, y todo ese tiempo imagínense... dolorida, en carne viva y temblando... ¡Horrible!”, rememoró sobre aquel traumático devenir.

Los detalles María Julia Oliván sobre el grave accidente

El inesperado siniestro ocurrió en las instalaciones de Border, el espacio de streaming que la comunicadora lidera. Mientras intentaba recargar la chimenea. El contenedor del combustible cayó repentinamente sobre sus extremidades. "Me prendí fuego. Me agarró una llamarada en todo el cuerpo", relató Oliván, quien destacó la veloz reacción de su compañera Valu Bonadeo al ordenarle quitarse las prendas para luego refugiarse bajo el agua fría del piso superior.

Tras ingresar de urgencia al Hospital Alemán, la paciente fue estabilizada mediante un potente esquema farmacológico que incluyó fentanilo, ketamina y morfina para aliviar el dolor extremo. El camino hacia la estabilización estuvo repleto de episodios críticos de temor e incertidumbre, agudizados por los efectos secundarios de los reiterados ingresos al quirófano: "La anestesia me pegó de todas las maneras posibles: con pánico, manías, temblores y yéndose antes para dejarme sola con el dolor".

Maria Julia Olivan

El entorno afectivo cumplió un rol crucial durante las semanas más complejas del tratamiento ambulatorio e institucional. Oliván remarcó el valor del reencuentro con seres queridos de su infancia en Monte Grande y, de manera muy especial, el rol que asumió su madre a lo largo del proceso: "Mi mamá estuvo en las 17 intervenciones dándome la mano. Mi mamá volvió a maternar y yo estaba muy emocionada porque hacía un montón que no la veía a mi mamá siendo mamá".

En la actualidad, la comunicadora se encuentra recuperando paulatinamente sus rutinas laborales y familiares con una mirada renovada. Aunque reconoció que todavía le resta un largo período de tratamiento para dejar atrás las molestias crónicas antes de obtener el alta médica definitiva, concluyó con optimismo que la tragedia fortaleció sus vínculos esenciales, asegurando que ama mucho más a su esposo y a su círculo íntimo.