A días del primer debate presidencial de cara a las elecciones generales, los equipos de campaña de los 5 aspirantes al sillón de Rivadavia ultiman los detalles de las estrategias que desplegarán para intentar cautivar a los espectadores en la búsqueda de votos. En un escenario de tercios, los desempeños de los candidatos en los debates pueden ser cruciales para definir cuáles van a ser las dos fuerzas que se impondrán en los comicios del 22 de octubre e ingresarán a un balotaje, para muchos inevitable. En ese sentido las claves estarán tratar interpelar a las más de 10 millones de argentinos que no fueron a votar y en lograr capturar los votos de los derrotados en las PASO.
Una experta en debates revela las claves y anticipa lo que podrá pasar el domingo
En diálogo con C5N, la socióloga y consultora política Daniela Barbieri, coautora del libro "Debatir para presidir", respondió las principales preguntas en torno a los debates presidenciales.
Para el electorado, los debates serán una gran posibilidad para incrementar su conocimiento e información sobre los presidenciables, sus ideas y sus propuestas; contraponer las plataformas electorales de los partidos y de esa manera confirmar o terminar de definir su voto.
En el país se realizaron cuatro debates presidenciales: los dos primeros fueron en 2015 y los otros dos en 2019, cuando ya estaba establecida establecida la Ley 19.945 del Código Nacional Electoral que institucionalizó e hizo obligatoria su realización. Para estas elecciones, la Cámara Nacional Electoral estableció que los dos debates se realicen el 1 de octubre en el Centro de Convenciones Provincial Forum, en la ciudad de Santiago del Estero; y el domingo 8 en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
En el primer encuentro, los temas a debatir serán Economía, Educación y Derechos humanos y convivencia democrática mientras que en la segunda cita serán Seguridad, Trabajo y producción y Desarrollo humano, vivienda y protección del ambiente. Participarán los candidatos que superaron el mínimo de votos establecido para las PASO, que son Javier Milei, Sergio Massa, Patricia Bullrich, Myriam Bregman y Juan Schiaretti.
En diálogo con C5N, la socióloga, magíster en Comunicación Política y directora del Observatorio de Investigación Pulsar (UBA), Daniela Barbieri, reflexionó sobre la importancia de los debates presidenciales y su incidencia en el electorado. Además, la coautora junto al politólogo Augusto Reina del libro "Debatir para presidir", opinó sobre las estrategias que podrían implementar los candidatos para salir bien parados en las contiendas.
- ¿Para qué sirven los debates presidenciales?
Daniela Barbieri: Hablamos un montón de los debates, son muy fascinantes hasta para criticarlos, pero se los estudia muy poco. A nosotros lo que nos motivó escribir el libro fue investigar un poco más allá. Las conclusiones que sacamos en nuestra investigación es que son el evento de campaña con mayor audiencia pública que cualquier otro pueda tener. De los cinco ratings más importantes de la historia de la televisión argentina, el debate entre Mauricio Macri y Daniel Scioli en el 2015 está en el quinto lugar. El segundo debate del 2019 tuvo más puntos de rating que la semifinal de la Libertadores entre River y Boca que se jugó ese mismo año. Esto da una primera premisa del volumen que tienen en términos de audiencia y su importancia. Es una instancia en la cual el poder se contesta y de esa forma la política se debate. Es la única instancia en la cual, a pesar de los formatos, hay un debate real y eso, en un contexto de desinformación y desprestigio de lo político, es destacable. Además el debate "horizontaliza" la oferta. Por lo general nosotros vemos las elecciones con el caballo del ganador. Hablamos de Javier Milei, Patricia Bullrich, Sergio Massa, pero hay otra oferta electoral que representan Miryam Bregman y Juan Schiaretti a las que el debate les aumenta el conocimiento público. En el caso de las audiencias, el debate les da ganancias cognitivas. Se van con mayor información sobre esos candidatos.
- ¿El debate puede incidir en el voto del electorado?
DB: En elecciones ajustadas como las de este año, las campañas políticas de por sí se vuelven más determinantes. En ese marco, los debates se vuelven fundamentales. Nos encontramos en un escenario electoral de tercios donde Javier Milei parecería que ya se acomoda directo hacia el balotaje pero luego tenemos a dos dirigentes políticos de las principales fuerzas que están compitiendo por ver quién logra superar los 30 puntos y para eso les falta sumar un 3% de los votos. En esos márgenes tan pequeños, instancias con tanta audiencia y tanta visibilidad son determinantes para Patricia Bullrich y Sergio Massa, que buscarán la llave hacia ese balotaje. Es probable que el debate a Milei no lo modifique en términos sustantivos pero sí a los que están compitiendo cabeza a cabeza para ver quien competirá con él en noviembre. Es un momento donde el electorado está ávido de escuchar, por lo que los candidatos van a poder confrontar al adversario que cada uno elija.
- En los días previos se especulaba con la posibilidad de que, como parte de su estrategia política, Javier Milei no asista al debate. ¿Benéfica o perjudica la ausencia a un candidato?
DB: Es una instancia muy importante y sobre todo en este escenario electoral. Si Milei decide no ir creo que lo va a afectar electoralmente más allá de las multas que impone la Cámara Electoral. Lo que hemos visto en la historia de los debates es que la silla vacía o el atril vacío siempre es una noticia per se. A Scioli lo complicó mucho no ir al primer debate del 2015 y luego terminó yendo. Por eso creo que Milei va a terminar yendo.
- De los debates anteriores quedaron marcados en la memoria algunos momentos o frases particulares que generaron algún tipo de emoción en la audiencia. ¿Conviene más tratar de argumentar o buscar impactar con alguna chicana o comentario?
DB: En los debates hay una escenificación de la política. El mensaje que se esgrime ahí no solamente es discursivo en términos del lenguaje hablado sino que también es gestual, postural, y todo eso influye en cómo la audiencia percibe los desempeños. Lo que nosotros estudiamos según lo relevado en el debate 2019 es que las performances coucheadas , preformadas, los slogans de campaña repetidos en el discurso político del debate generaron un alejamiento mayor en términos de impacto del mensaje. En cambio en los momentos de mayor espontaneidad, de mayor interacción, las chicanas tuvieron otro impacto en la mayoría del electorado. Me parece que ahí hay un punto pero también juegan muchos componentes. No solamente cómo encaren la estrategia cada uno de los candidatos, sino también los formatos.
- Este año se incorporaron novedades que fomentarán la interacción como son el derecho a réplica, la participación ciudadana y las preguntas cruzadas. ¿Estas incorporaciones mejoran el debate?
DB: Creo que es un paso más hacía la flexibilidad que mejora el debate. El tema del formato es un tema complejo, porque no solamente depende del organismo que organiza los debates sino también de que los espacios políticos se pongan de acuerdo para aceptar esas condiciones, pero creo que todas las instancias que generen que el debate se vuelva más participativo, flexible y mejore el intercambio es mejor percibido por la audiencia.
- ¿Qué otros cambios podrían hacerse para mejorar los debates?
DB: En Argentina tenemos el "formato de atril" que comprende bloques rígidos de debate, tiempos predeterminados y donde el intercambio es pequeño. Hay otros formatos que se usan y que se siguen usando en la actualidad como "el debate de mesa" que se suelen usar en un cara a cara entre dos candidatos, en el cual los tiempos y los intercambios son más largos, hay mayor capacidad de la repregunta y el intercambio es más libre, sin tanta intermediación. También está el formato que se llama "Town Hall" donde los candidatos caminan libremente por el espacio como si fuera un ring y hay un público participante preseleccionado que puede hacer preguntas. Creo que lo importante a resaltar es que este va a ser el segundo debate en Argentina que es obligatorio por ley. Es un avance. Con el tiempo se irán haciendo cambios para mejorarlos pero lo importante es que tenemos debates y que son obligatorios.
- Al término de cada debate, ¿Se puede decir que hay ganadores y perdedores?
DB: Cuando la lectura se hace en términos de quién ganó el debate en el sentido de quién se cree que pegó o atacó más, muchas veces está disociado del impacto que tiene en la opinión pública. En el 2019, cuando medimos el debate presidencial, fue una de las tendencias de las redes los memes de Macri sobre Micky Vainilla por una frase que había dicho Del Caño, que lo comparaba con el personaje de "Peter Capusotto y sus videos". Nosotros en paralelo realizamos una investigación en tiempo real con distintos grupos de votantes y no había ninguno que supiera quién era Micky Vainilla o Capusotto. A veces eso pasa en la vida política y en las campañas electorales, hay un divorcio bastante grande entre los consumos de la opinión pública y la endogamia de la política. Nosotros hemos medido el impacto que tiene el mensaje y no hay necesariamente un ganador y un perdedor. Hay que pensarlo en relación de dónde van a pescar los votos cada candidato, a qué grupos van a persuadir y quién logra interpelar a los votantes del otro con su mensaje. Gana quien logra convencer más allá de su propia frontera. Hay objetivos distintos de los candidatos en relación a la elección y pensar cómo les fue o cómo fue la performance en el debate tiene que estar ajustada a eso.
- Decía que este va ser un debate fundamental para Sergio Massa y Patricia Bullrich. ¿Cuál debería ser la estrategia de cada uno de ellos?
DB: Por lo que venimos viendo en las campañas de los dos, primero tienen que poder solidificar el voto que tuvieron en las PASO. Ambos fueron a primarias y deben evitar que sus votantes se les vaya por fuera. Una vez conseguidos esos votos creo que los dos van a disputarse sobre todo al cuarto gran elector de estas elecciones. que fue el ausentismo. y los desmotivados. Buscarán tratar de capturar este abstencionismo para que el 22 de octubre la gente salga de su casa, vaya a votar y vaya a votar por ellos. Ese es el principal desafío. Hay 10 millones de votos en juego que se van a disputar.
- La figura de Milei y su resultado en las PASO han descolocado a todo el arco político. Muchos creían que sus exabruptos y sus polémicas propuestas podrían afectar su imagen y sin embargo lo afianzaron como el ganador de las primarias. En ese sentido, ¿un traspié en el debate puede perjudicarlo?
DB: Siempre está esa posibilidad, se especula con eso, puede pasar. Lo que creo es que a Milei lo tenemos en primera plana hace más de dos años. Lo hemos visto en infinidad de situaciones. En muchas muy violentas, con exabruptos y así y todo parecería que para su propio electorado está inoculado. Me imagino que eso es algo que su equipo va a trabajar y lo tiene contemplado, pero hoy parecería que esa idea de atacarlo por "loco" o "violento" no funciona. Lo que sí me parece interesante es que Milei ha monopolizado la agenda pública durante toda la campaña y durante el último año y que tanto Patricia Bullrich como Sergio Massa tienen serias dificultades para poder instalar su agenda propia. Massa lo está logrando en los últimos días con sus anuncios, pero el debate es una oportunidad para poder tener mano a mano la misma visibilidad que tiene Milei y ahí poder dar la pelea.
últimas noticias
El capitán del barco acusado por la muerte de Mila Yankelevich podría recibir 10 años de cárcel
Hace 4 horasEl cáncer que se puede prevenir, pero sigue matando a 20 argentinos por día
Hace 4 horasSe define el Repechaje al Mundial 2026: estos son los últimos 5 equipos que clasificaron
Hace 5 horasEl duro momento de Darío Lopilato: fue internado y será operado de urgencia
Hace 5 horasCuándo cobro ANSES: Asignaciones de Pago Único, Asignaciones Familiares de PNC este miércoles 1 de abril
Hace 6 horas