El proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno ingresó a la Cámara de Diputados tras recibir media sanción del Senado el pasado jueves. Sin embargo, si es aprobada con cambios en la cámara baja, no se convertirá en ley.
La iniciativa impulsada por el Gobierno ingresó a la cámara baja tras recibir media sanción del Senado, pero el Ejecutivo dio marcha atrás tras la polémica por la reducción salarial en casos de enfermedad, por lo que el trámite en el Congreso cambia.
El proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno ingresó a la Cámara de Diputados tras recibir media sanción del Senado el pasado jueves. Sin embargo, si es aprobada con cambios en la cámara baja, no se convertirá en ley.
El Gobierno nacional admitió fallas en la redacción del capítulo sobre licencias por enfermedad de la reforma laboral, un punto que generó fuertes cuestionamientos políticos y técnicos y que ahora deberá ser corregido para garantizar el respaldo de bloques aliados en el Congreso.
La polémica surgió a partir del artículo que modifica el régimen de ausencias por enfermedades o accidentes no laborales y que establece que, después de un determinado período, los trabajadores podrían percibir entre el 50% y el 75% del salario según tengan o no cargas familiares. La omisión de una diferenciación clara entre patologías graves y leves encendió las alarmas tanto en la oposición como en sectores dialoguistas.
La actividad en comisiones de Diputados comienza este miércoles con un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto y Hacienda para evaluar el impacto económico y fiscal de los cambios propuestos. También hay prevista una posible reunión conjunta con Legislación General, en caso de que el oficialismo logre cerrar acuerdos políticos que permitan avanzar con la firma de dictámenes.
Si los legisladores en comisión deciden alterar el texto original enviado por la cámara alta, están obligados a emitir un nuevo dictamen con modificaciones.
Actualmente, el oficialismo se encuentra en plenas negociaciones con los bloques denominados "dialoguistas" para pulir puntos específicos de la norma. Entre los temas más calientes de este debate se encuentran el régimen de licencias médicas y la habilitación del pago de sueldos mediante billeteras virtuales.
Si Diputados modifica el texto, el proyecto no se convierte en ley de forma automática: el documento debe retornar al Senado para una última validación de esos cambios. Esto sucede debido a que el Senado funcionó como la "Cámara de Origen" para esta versión del proyecto; por lo tanto, cualquier modificación introducida por la "Cámara Revisora", en este caso Diputados, obliga legalmente a que el texto regrese a su punto de partida.
Una vez que el proyecto regresa para una segunda revisión, los senadores deben tomar una decisión y tienen dos caminos posibles: