El presidente Alberto Fernández adelantó en la apertura de las sesiones ordinarias 2022 que enviará al Congreso un proyecto para una nueva ley de Inteligencia, cuyo borrador fue confeccionado por la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño.
Con el objetivo de una mínima intervención, mayor transparencia y una perspectiva de género, el mismo propone la creación de un Consejo compartido entre los ministerios de Seguridad, Defensa y de Relaciones Exteriores con el objetivo de incrementar los controles externos sobre los servicios de inteligencia del país.
Esta nueva ley que el Gobierno pretende que se apruebe en ambas cámaras, también establece las facultades y competencias de los tres organismos de inteligencia de la Argentina: la tan nombrada AFI; la Inteligencia Criminal, que depende del Ministerio de Seguridad; y la Inteligencia Estratégica Militar, que está dentro del Ministerio de Defensa.
El Gobierno tampoco quiere dejar afuera el rol del Poder Judicial en esta ley, por lo que el borrador pone sobre la mesa un mecanismo para evitar la producción de inteligencia en el fuero penal y despegándola de la investigación judicial.
Por último, el proyecto que tendrá que debatir los legisladores dejará en claro que la AFI pueda producir inteligencia sobre fenómenos que puedan representar amenazas a la seguridad nacional.