El vocero presidencial Adrián Ravier se refirió al crecimiento de la morosidad en los pagos crediticios por parte de las familias y advirtió que "a veces la gente misma se expone a riesgos de impago, simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones".
En rueda de prensa, consultado sobre las estadísticas oficiales que muestran un alza en los impagos, aseguró que el Gobierno está "estudiando" el tema pero aclaró que "es normal que cuando una economía recupera el crédito aparezca la morosidad"
Por un lado, Ravier afirmó que "el banco tiene que ver a quién le otorga el crédito" y por otro lado "las personas deben saber hasta dónde pueden tomar créditos" porque "uno lleva la tarjeta al límite y al otro mes está muy apretado".
"Ahora tenemos que volver a aprender cuál es el límite que nuestro ingresos nos permiten, hasta qué cuota puedo pagar. A veces la gente misma se expone a riesgos de impago, simplemente por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones", amplió.
Y concluyó que "es un proceso de aprendizaje que después de tanto tiempo sin crédito debemos pasar" y pronosticó que se irá solucionando "con el correr de tiempo, las bajas de las tasas de interés y las refinanciaciones".
Morosidad en niveles récord
La morosidad en el sistema financiero argentino volvió a crecer en mayo y alcanzó niveles que no se veían desde la salida de la Convertibilidad. El fenómeno golpea con fuerza a los menores de 35 años, de los cuales 4 de cada 10 ya presentan atrasos en el pago de al menos un préstamo. Los préstamos ya no son el motor del consumo y muchas familias quedaron fuera del sistema.
Aunque no aumentó la cantidad de personas en mora, los bancos siguen sin prestar dinero. Según datos de la Central de Deudores del BCRA (Cendeu), la situación empeoró y cada vez más créditos aparecen como irregulares, sobre todo entre los jóvenes. De acuerdo al informe, cada vez más familias y jóvenes están atrapados en deudas que no pueden pagar.
En mayo volvió a subir la morosidad, es decir, la cantidad de personas y empresas que no logran cumplir con sus préstamos. Por un lado, las familias, pasaron de 12,1% a 12,7% de mora en un mes, y las empresas de 3,3% a 3,5% y el total del sector privado de 7,3% a 7,7%.
Se trata de la decimonovena suba seguida y, en menos de dos años, la deuda atrasada de los hogares se multiplicó por cinco, un salto que no se veía desde la crisis de la Convertibilidad.
Por su parte, los bancos privados casi no están otorgando nuevos créditos y la banca pública apenas logró que la caída no fuera peor. En 26 de las 30 entidades más grandes, la mora de mayo fue más alta que la de abril.
El panorama es aún peor en las entidades no financieras, donde la morosidad trepó al 32,2% cuando hace un año y medio estaba por debajo del 10%, dejando en evidencia que cada vez más familias tienen dificultades para cumplir con sus compromisos.
Según señala el informe, el golpe más fuerte lo recibieron los jóvenes ya que 4 de cada 10 menores de 35 con préstamos activos ya tienen al menos una deuda atrasada, muy por encima del promedio general. Entre los adultos de 36 a 45 años la proporción baja al 31% y entre los de 46 a 55 años al 23,5%.