Daniel Tillard intenta llegar al Banco Nación pese a sus dudosos antecedentes

Un nombre y un apellido que esconden opacos desempeños a nivel personal y familiar a lo largo de las últimas décadas de la política argentina.

En medio de los idas y vueltas para la conformación del gabinete del nuevo gobierno, pasó casi inadvertido el avance de Daniel Tillard, quien fue presidente del Banco de Córdoba desde el 2015 al 2023, en la carrera hacia el Banco Nación. Un nombre y un apellido que esconden oscuros antecedentes a nivel personal y familiar a lo largo de las últimas décadas de la política argentina.

Tillard registra en su currículum un opaco desempeño en su paso por la provincia de San Juan en los años '90, como liquidador de Obras Sanitarias tras su privatización, que también incluía la intervención de la obra social.

Un escándalo que involucró a sus vínculos más cercanos. De hecho, su esposa, la economista Julia Couzo Peñaloza de Tillard, y un hermano de ella, de profesión abogado, estuvieron prófugos de la Justicia, con pedido de captura nacional e internacional.

Tillard, hombre del exministro de Economía Domingo Cavallo, se dedicaba a las relaciones con los gremios, la parte de comercialización y a contactarse con las obras sociales. Entonces pergeñó un plan para crear gerenciadoras que administrarían estas nuevas entidades liquidadas.

Couzo de Tillard intervino en este negocio relacionándose a una gerenciadora de salud, denominada Pánasis, que habría malversado fondos millonarios de la Administración Nacional del Seguro de Salud, el PAMI y la DGI. Según la investigación, el dinero era desviado a cuentas bancarias, en perjuicio de la Asociación de Obras Sociales de San Juan, al mando de los dos sanatorios más importantes de la provincia.

Desde que Pánasis ingresó en la ADOS comenzaron a retrasarse los pagos a los proveedores, prestadoras y el personal, la calidad del servicio se deterioró y comenzaron a incumplirse con las cargas sociales y otras obligaciones. Decenas de médicos fueron despedidos por protestar mientras tomaba forma la hipótesis de que se estaban desviando fondos hacia otras cuentas de la firma.

Solo en los primeros ocho meses de 1998 los dueños de la gerenciadora se habrían apropiado de más de $ 10 millones.

El resultado: la Asociación de Obras Sociales (ADOS) entró en convocatoria de acreedores en 1999 cuando la deuda ascendía a más de $20 millones con prestadores, proveedores, y médicos.

Pero el apellido Tillard volvió a sonar en las últimas semanas, ahora por las oscuras actividades de su hijo, en medio de la corrida cambiaria que tuvo lugar en el mes de abril.

Ignacio Tillard, la corrida y Max Capital

Daniel es padre de Ignacio Tillard, socio de Max Capital, la sociedad de bolsa que en abril pasado fue denunciada por el ministro de Economía Sergio Massa por promover una corrida cambiaria. La firma envió un paper a sus clientes en el que alertaban sobre una inminente devaluación del peso de un 50% alimentando de esa manera la disparada del dólar blue. En el documento también ponían en dudas la continuidad del tigrense al frente de Palacio de Hacienda.

Max Capital también está vinculada al gobierno de Cambiemos dado que tiene como socio gerente a Juan Rodríguez Braun, de la familia dueña de La Anónima y Banco Galicia. La gestión de Mauricio Macri tuvo dos Braun como funcionarios: Marcos Peña Braun como jefe de comunicación y Miguel Braun como Secretaría de Comercio.

El paper motivó a Massa a abrir un sumario en la Comisión Nacional de Valores para quitar Max Capital del registro de operaciones. Ante esta situación la firma corredora de bolsa publicó un comunicado con un pedido de disculpas publicas en la que aseguró que la difusión del documento se trató de "un error involuntario por parte de un empleado de la empresa, que actuó por cuenta propia sobre la base de falsos rumores". Además aclararon que "no tenía fuente de información confiable alguna, ni mucho menos, había sido comunicado ni discutido con funcionarios del Gobierno" para fundamentar que habría una devaluación.

Durante la corrida de abril, el dólar blue saltó $74: abrió el mes a $395 y cerró a $469 para la venta en el mercado negro de divisas.