La CGT confirmó un paro general por 24 horas para este jueves contra la reforma laboral

La Confederación General del Trabajo ratificó la medida de fuerza contra el proyecto que impulsa el Gobierno. Sin embargo, no convocaron a movilización. “Han quedado en el camino más de 21 mil pymes. Ese es el rompimiento del tejido social, productivo y laboral que sucede en la Argentina desde 2024 en adelante”, afirmó.

La Confederación General del Trabajo (CGT) ratificó el paro general de 24 horas para el jueves 19 de febrero, día en que se tratará la reforma laboral en la Cámara de Diputados, sesión que será confirmada este miércoles tras las reuniones de comisiones en la cámara baja.

En conferencia de prensa, el cosecretario de la CGT, Jorge Sola, reafirmó la medida de fuerza y denunció que Argentina atraviesa un escenario “absolutamente complicado” en materia sociolaboral. Señaló que en los últimos dos años se perdieron 300 mil puestos de trabajo formales y que, según sus datos, cada día se destruyen 400 empleos registrados. “Han quedado en el camino más de 21 mil pymes. Ese es el rompimiento del tejido social, productivo y laboral que sucede en la Argentina desde 2024 en adelante”, afirmó.

En ese contexto, expresó la solidaridad de la central con los trabajadores de FATE tras el cierre de la planta que dejó a casi mil empleados en la calle. Para la conducción cegetista, el caso expone el impacto de una economía que, según denunciaron, funciona con menos del 50% de su capacidad instalada por la “apertura indiscriminada de importaciones”.

El dirigente también apuntó contra la evolución de los precios y los salarios. “Hace ocho meses que la inflación no para de crecer y es cada vez más difícil llegar a fin de mes. Las paritarias están pisadas y el endeudamiento familiar aumenta”, remarcó. A su entender, los únicos sectores que muestran crecimiento son el financiero, agropecuario y minería que no tienen capacidad para absorber la masa de empleo destruida.

Sobre el contenido de la reforma laboral, Sola fue categórico: “No estamos en contra de una modernización, pero debe hacerse sin perder derechos”. Sostuvo que el proyecto tiene tres ejes que “atacan a los trabajadores”: afecta derechos individuales, debilita la representación colectiva de los gremios y genera “una gran transferencia de recursos económicos desde el sector de los trabajadores al de los empleadores”.

Además, cuestionó que la CGT no haya sido convocada a discutir la iniciativa y calificó la propuesta como “inconstitucional”, por considerar que vulnera el principio protectorio del derecho laboral y el de progresividad de los derechos sociales. También marcó “contradicciones” en el texto: “Hablan de modernizar, pero derogan la ley de teletrabajo y dejan afuera a los trabajadores de aplicaciones”.

Finalmente, el cosecretario reiteró que la central obrera llevará adelante un paro general de 24 horas el día en que el proyecto se debata en Diputados. “Es demasiado el costo para una promesa de generación de empleo que, con este modelo económico, no se va a cumplir. No hay libertad posible sin justicia social”, concluyó.