Dos adultos y un niño, que pasaron 286 horas bajo los escombros, fueron rescatados en la provincia turca de Hatay, tras el terremoto que afectó a gran parte de ese país y Siria. Sin embargo, uno de ellos murió en los minutos posteriores al hallazgo.
Dos adultos y un niño, que pasaron 286 horas bajo los escombros, fueron rescatados en la provincia turca de Hatay, tras el terremoto que afectó a gran parte de ese país y Siria. Sin embargo, uno de ellos murió en los minutos posteriores al hallazgo.
Con el correr de las horas, el trabajo de los rescatistas es cada vez más difícil y la posibilidad de encontrar personas con vida se dificulta cada vez más. A pesar de esto, las esperanzas no se pierden y en los últimos días ocurrieron una serie dehechos como el rescate de dos jóvenes que pasaron 11 días atrapados entre los escombros.
Según informó la prensa local, en las últimas horas rescataron a tres personas: un niño y dos adultos, quienes fueron trasladados al hospital. La edad y la identidad de los rescatados se desconocen de momento. Sin embargo, uno de ellos falleció en los minutos posteriores al rescate, informó la cadena NTV.
Además, un hombre de 45 fue encontrado el viernes por la noche, 278 horas después del sismo, en la misma provincia, cerca de la frontera con Siria
Las tareas de los rescatistas también se dificultan por el crudo invierno que azota a la región. En estas zonas montañosas, como Kahramanmaras, Elbistan y Adiyaman, donde se produjeron nevadas, se registraron 15 grados bajo cero por la noche, constataron equipos de la AFP.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) teme que la cifra de víctimas por el devastador terremoto en Siria y Turquía podría duplicarse. El balance oficial supera los 41.000 muertos, mientras continúan los rescates contrarreloj para buscar sobrevivientes entre los escombros.
"Es realmente difícil estimar de forma muy precisa, porque tienes que llegar debajo de los escombros, pero estoy seguro de que se va a duplicar o más", afirmó el jefe humanitario de la ONU, Martin Griffiths, en declaraciones a la cadena Sky News.
El terremoto del lunes 5, que marcó 7,8 grados en la escala de Richter, es el más mortífero en la región desde 1939 y uno de los diez más letales de la historia. Las cifras oficiales indican que fallecieron 40.000 personas.