La Policía de Brasilia detuvo a más de 400 militantes del expresidente Jair Bolsonaro por participar de los ataques al Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal ocurridos durante el domingo.
La Policía de Brasilia detuvo a más de 400 militantes del expresidente Jair Bolsonaro por participar de los ataques al Palacio del Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal ocurridos durante el domingo.
Varios micros de la Policía trasladaron a las personas aprehendidas por haber intervenido en los actos de vandalismo y la invasión a los edificios públicos. Todos fueron llevados a las comisarías de la capital de Brasil.
Los medios brasileros señalaron que el interior del Congreso, el Supremo Tribunal Federal y el Palacio del Planalto lograron ser desocupados luego de una operación que contó con la tropa de choque y el lanzamiento de gases lacrimógenos desde helicópteros.
Por su parte, el gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, pidió "disculpas" a Lula por el fracaso del operativo de seguridad que organizó el recién despedido secretario de Seguridad Anderson Torres, exministro de Bolsonaro.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decretó la intervención federal de las fuerzas de seguridad de Brasilia, luego de los ataques a las sedes gubernamentales de parte de miles de simpatizantes de su antecesor, Jair Bolsonaro. "Pagarán con toda la fuerza de la ley", advirtió.
"Decreto la intervención federal de las fuerzas de seguridad en el distrito con el objetivo poner fin al grave comprometimiento del orden público", leyó Lula en un mensaje televisado. La misma se llevará a cabo hasta el 31 de este mes, con el fin de terminar con los actos de violencia.