Alrededor de medio millón de manifestantes salieron a las calles para exigir al gobierno de Israel un acuerdo para la liberación de los rehenes luego del conflicto con Hamás en Medio Oriente.
Los militantes de izquierda se concentraron frente al cuartel de las Fuerzas Armadas israelíes para exigir que el primer ministro Benjamín Netanyahu libere los rehenes en Gaza.
Alrededor de medio millón de manifestantes salieron a las calles para exigir al gobierno de Israel un acuerdo para la liberación de los rehenes luego del conflicto con Hamás en Medio Oriente.
Los militantes se concentraron este sábado en la calle Begin, en Tel Aviv, frente a la sede del cuartel general de las Fuerzas Armadas israelíes. Esta vez la convocatoria no estuvo respaldada por el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos, según destacó The Times de Israel.
Los activistas acusaron al primer ministro Benjamín Netanyahu de prolongar artificialmente el conflicto y evitar un acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes con fines políticos.
"Si no hay acuerdo, vamos a quemar el país entero. Esta es la última oportunidad", reclamaron los manifestantes de grupos de izquierda. "El objetivo de la guerra era generar las condiciones para la vuelta de los rehenes y eso ya se ha logrado. Solo un acuerdo puede traer de vuelta a todos. Tras la eliminación de Hamás y de sus líderes, ¿qué más queda por hacer en Gaza?", plantearon.
Las protestas son convocadas y se realizan cada sábado desde hace meses, pero se frenaron a finales de septiembre luego de las restricciones del Frente Interior de las Fuerzas Armadas.
En la mañana del 7 de octubre de 2023, Hamás y otros grupos armados palestinos de la Franja de Gaza ocupada iniciaron un ataque sorpresa contra Israel. Lanzaron miles de cohetes hacia el sur del país y cruzaron la frontera, atacando varias localidades, en las que llevaron a cabo ejecuciones sumarias y secuestraron más de 200 personas, en mayoría, civiles. Según el Ministerio de Salud israelí, al menos 1.200 personas perdieron la vida y casi 3.500 resultaron heridas.
La respuesta de las autoridades israelíes a estos atroces crímenes no se hizo esperar y respondieron al ataque bombardeando la Franja de Gaza, después de que el primer ministro, Benjamin Netanyahu, declararó oficialmente que Israel se hallaba en guerra.