Dentro de Argentina se puede apreciar maravillosos paisajes y lugares que cuentan con todo tipo de actividades para distraerse y pasar unos días de relax. Este bien podría ser el caso de las Minas Jesuitas de Paramillos de Uspallata, en Mendoza.
Entre las diferentes opciones para vacacionar se encuentra este destino mágico e histórico. ¿Qué se puede hacer?
Dentro de Argentina se puede apreciar maravillosos paisajes y lugares que cuentan con todo tipo de actividades para distraerse y pasar unos días de relax. Este bien podría ser el caso de las Minas Jesuitas de Paramillos de Uspallata, en Mendoza.
Fueron descubiertas en 1683 y explotadas incluso antes por los aborígenes. Estas minas de plata fueron en su apogeo un centro de actividad frenética, empleando a más de 4.500 huarpes en su labor. El área alberga testimonios de las poblaciones originarias y de la historia mendocina, así como yacimientos paleontológicos y una particular diversidad biológica.
En la zona se puede apreciar de una variada flora y dentro de la fauna se pueden observar guanacos, zorros, choiques o ñandúes cordilleranos y cóndores (Vultur gryphus), entre muchas otras especies animales, ya que este lugar es su hábitat natural.
Se ubican en el corazón de la cordillera, en el departamento de Las Heras (a dos horas del centro de Mendoza), en el centro-oeste de la República Argentina.
Se hallan ubicadas sobre la margen norte de la ex ruta nacional n.º 7 (actual ruta provincial n.º 52), que une las Termas de Villavicencio y el antiguo hotel del mismo nombre, con la localidad del valle de Uspallata.
Ubicada a 24 km al noreste de la localidad de Uspallata, en el Departamento Las Heras, provincia de Mendoza. Se accede a esta región por la Ruta Provincial n.º 52 (antigua Ruta Nacional n.º 7), que une la ciudad de Mendoza, con la citada localidad, pasando por el antiguo Gran Hotel Villavicencio y las termas del mismo nombre.