Con la intención de seguir una moda, los jóvenes son capaces de arriesgar su rostro para probar todo tipo de productos. Esto, aunque muchos consideran lo contrario, no es precisamente un cuidado para la piel sino que representa un riesgo para la misma ya que se colocan productos que se desconoce de qué se trata y que no siempre necesitan. Es por eso que expertos de la universidad de Harvard desarrollaron un estudio para conocer cuánto deben usar para que no dañe la piel.
Desde la universidad de Harvard publicaron un informe acerca de cuándo deben usar productos de cosmética los adolescentes. Y, a pesar de la obsesión por utilizar productos de belleza, la mayoría no los necesita. A continuación cómo se debe cuidar la piel de un adolescente.
Qué tanto deben usar los adolescentes los productos de cosmética según un estudio de Harvard
Según lo explicado por la experta de Harvard, Claire McCarthy, explica que para que un adolescente utilice un producto específico para la piel, debe ser autorizado por un especialista en dermatología. Es decir, cuando se presenta una afección es importante realizar un tratamiento adecuado sobre todo en pieles sensibles o secas.
Por otro lado, se debe tener en cuenta que como estos productos generalmente son de venta libre, es necesario establecer un diagnóstico de la piel para saber cuáles son las mejores opciones. En el caso de los adolescentes, suele suceder que se aplican productos que no les conviene y los problemas de piel que no existían, pueden llegar a aparecer.
La principal afección en los adolescentes es el acné y para tratarlo se debe prestar atención a los productos de cosmética que se eligen. Los más efectivos son: los limpiadores suaves, libres de alcohol, y los productos con componentes como peróxido de benzoilo, ácido salicílico, ácido azelaico o alfahidroxiácidos. De todos modos, lo más adecuado es consultar con el médico el tratamiento a seguir.
De qué manera se debe cuidar la piel de un adolescente
Cuando un adolescente no tiene problemas en la piel, los cuidados son muy sencillos. Se necesita lavarse la piel con agua y jabón y, de ser necesario, se recomienda la utilización de un hidratante para la sequedad.