El Gobierno de San Juan anunció este jueves la colocación de 600 millones de dólares en el mercado internacional, en una operación que recibió una demanda superior a un billón de dólares. Según la información oficial, la emisión se concretó con una tasa de cupón del 9,55%, de acuerdo con los datos difundidos por la administración provincial
En un contexto complicado —con el riesgo país en 567 puntos y los bonos argentinos castigados— San Juan salió a buscar inversores y logró que le presten a una tasa de 9,55%, más baja que la que debería pagar la Argentina en su conjunto (que ronda el 10,82%). El logro es debido a que los números fiscales y la economía minera generan credibilidad en los inversores.
No fue solo capital extranjero ya que también hubo un fuerte respaldo local: 360 millones de dólares vinieron de inversores argentinos. En total participaron 67 fondos e inversores entre los que participaron bancos, compañías mineras y empresas argentinas, además de otros fondos e inversores, lo que muestra que hubo diversidad y no un par de jugadores grandes.
Por su parte, el Gobierno sanjuanino celebró la colocación de deuda como un hito: no solo porque se concretó en un contexto internacional y local desafiante —con tasas altas y bonos argentinos golpeados—, sino porque marca el regreso de la provincia al mercado internacional después de varias décadas. La emisión fue a nueve años, con vencimiento en 2035, y contempla un esquema de pagos escalonado: 33% en 2033, otro 33% en 2034 y el 34% restante al cierre, en 2035. Los intereses, en tanto, se abonarán de manera semestral.
En la presentación ante los inversores, el Gobierno provincial puso el foco en dos cartas fuertes: la solidez fiscal y las perspectivas de crecimiento ligadas al desarrollo minero, especialmente del cobre. Ese respaldo económico fue clave para que San Juan pudiera volver a tocar la puerta del mercado internacional y obtener financiamiento en condiciones que hoy resultan más favorables que las de la Nación.
Un bono a nueve años: qué implica para San Juan
San Juan volvió al mercado internacional después de décadas y lo hizo con un bono a nueve años, que vence en 2035. Los intereses se pagarán cada seis meses y el capital no se devuelve de a poco, sino en tres grandes cuotas: un 33% en 2033, otro 33% en 2034 y el 34% final en 2035.
La jugada muestra confianza en la provincia, que se apoya en cuentas ordenadas y en el empuje de la minería —sobre todo del cobre— para convencer a los inversores. En un contexto difícil para la Argentina, San Juan logró abrir una puerta que estaba prácticamente cerrada para el país.