Luis Caputo apunta a un segundo mandato de Milei para optimizar la calificación de la deuda de Argentina

El ministro de Economía presentó este lunes el Programa Financiero 2026-2027, con el que el Gobierno busca detallar cómo afrontará los compromisos del Tesoro en los próximos dos años. En ese marco, aseguró que el plan contempla un esquema de refinanciamiento de la deuda sin necesidad de recurrir de forma prioritaria a los mercados internacionales y sostuvo que volver a Wall Street “no es un objetivo, sino una opción”.

El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este lunes el Programa Financiero 2026-2027 con el que el Gobierno busca ordenar el perfil de vencimientos de deuda en moneda extranjera hasta el final del mandato de Javier Milei y proyectar una mejora sostenida en la calificación crediticia del país.

Durante su exposición, Caputo destacó que el objetivo central del programa es “clarificar cómo se va a refinanciar el capital de la deuda existente” y consolidar un esquema de estabilidad macroeconómica que permita reducir progresivamente el peso de la deuda sobre la economía.

“Este es un gobierno que optó por cumplir con todas las obligaciones”, afirmó el ministro, al remarcar que la actual administración “ha decidido como país tener orden macroeconómico” y respetar “la santidad de los contratos, el estado de derecho y la propiedad privada”.

En esa línea, sostuvo que la Argentina atraviesa un proceso inédito de estabilización: “Por primera vez un gobierno va hacia un orden económico por decisión política”. Y contrastó con la historia reciente al señalar que la estabilidad previa en el país “nunca duraba” porque surgía tras crisis profundas.

Caputo recordó además el punto de partida de la gestión: “Llegamos estando en default”, expresó y, desligándose de su responsabilidad de la toma de deuda en el 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri, detalló que el país debió enfrentar compromisos inmediatos de gran magnitud, incluyendo pagos al Fondo Monetario Internacional y al mercado en los primeros meses de gestión.

El ministro aseguró que el Gobierno ya logró reducir la deuda consolidada y que el nuevo programa apunta a continuar ese sendero: “Buscamos que el tamaño de la deuda respecto de nuestra economía sea cada vez menor”.

Según explicó, el esquema presentado es “muy conservador” y con alta flexibilidad para refinanciar vencimientos “a la menor tasa posible”, lo que, según su visión, permite disminuir el esfuerzo fiscal y liberar recursos para otras prioridades o para avanzar en la baja de impuestos.

Uno de los ejes centrales del discurso estuvo puesto en el costo del financiamiento. Caputo subrayó que no es lo mismo endeudarse al 6% que al 12,5% y afirmó que, en el largo plazo, esa diferencia implica un ahorro de unos 3.300 millones de dólares para los argentinos.

También destacó que la reducción del riesgo país es un objetivo estructural del programa. “Cuando uno tiene orden macroeconómico, el paso del tiempo pasa a ser un aliado”, señaló, al asegurar que la economía argentina ha logrado resistir shocks internos y externos en los últimos dos años y medio.

En relación al frente externo, afirmó que el Banco Central (BCRA) acumuló reservas por encima de las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y proyectó un escenario de menor tensión financiera hacia adelante.

Caputo sostuvo además que los refinanciamientos de 2026 están “sobrecumplidos” en alrededor de 3.700 millones de dólares y que el escenario de 2027 luce “menos desafiante”.

El punto político más relevante de la exposición llegó al final: el ministro planteó que el objetivo estratégico es alcanzar el grado de inversión al término de un eventual segundo mandato de Milei. “Queremos que Argentina sea investment grade. Creemos que es cumplible”, afirmó.

En esa línea, argumentó que una mejora en la calificación implicaría mayor estabilidad, más inversión, crecimiento del empleo y productividad. “Tienen un impacto que va a beneficiar a todos los argentinos”, concluyó.

Qué es y que significa el “investment grade”

El investment grade es la calificación que otorgan las agencias de riesgo a los países considerados confiables para invertir, por presentar una baja probabilidad de incumplimiento de sus compromisos financieros. Alcanzar ese estatus implica acceder a los mercados internacionales de crédito en condiciones más favorables, con tasas de interés más bajas y mayor volumen de financiamiento disponible.

Para la economía argentina, recuperar esa categoría supondría un cambio estructural en su relación con el financiamiento externo. No solo abarataría el costo de la deuda, sino que también ampliaría la base de inversores, mejoraría la previsibilidad macroeconómica y funcionaría como señal de mayor estabilidad institucional ante los mercados globales.