Las Leonas se consagraron campeonas del Mundial por tercera vez en su historia, otra vez ante Países Bajos. El partido finalizó con un empate 1 a 1 y todo se definió en los penales australianos: Sofía Cairó fue la encargada de convertir el definitorio y darle el título a Argentina.
A los 60 minutos de partido, Países Bajos se puso en ventaja con un tanto de Yibbi Jansen y, luego de buscarlo tanto, tras el séptimo córner corto, Majo Granatto marcó el empate para luego definirlo en shootouts.
El primer envío de Países Bajos terminó errado, Vicky Granatto definió su gol, Anders erró tras una excelente actuación de la China Cosentino y Brisa Brugeser metió un golazo. Acción seguida Finn convirtió ante la arquera argentina, a Zoe Díaz le anularon su gol por videoref, y tras un nuevo yerro de Países Bajos, de convertir, ganaba Argentina.
Fue entonces que Sofía Cairo apareció y lo logró: convirtió el penal definitivo para consagrar a las argentinas.
Con este triunfo, el seleccionado argentino alcanzó una nueva final y alzó el trofeo máximo luego de 16 años, tras las coronaciones obtenidas en Perth 2002 y Rosario 2010.