La FIFA confirmó oficialmente que el árbitro portugués João Pinheiro será el encargado de impartir justicia en el trascendental choque entre la Selección Argentina y Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026. El encuentro, que definirá a uno de los semifinalistas del certamen, se disputará este sábado a partir de las 22 en Kansas City. A sus 38 años, el juez ya dirigió a los europeos en la fase de grupos y viene de protagonizar una gran polémica en Europa.
El colegiado, nacido en Vila Nova de Famalicão, afrontará su primer partido en una fase de eliminación directa de una Copa del Mundo tras debutar en la liga de su país en 2015. Será su tercera presentación en el actual torneo, con el detalle no menor de que ya dirigió a los helvéticos en la fase de grupos: fue en la goleada 4-1 sobre Bosnia Herzegovina, partido en el que el juez mostró tres tarjetas amarillas y una roja. Además, estuvo al frente del duelo entre Canadá y Sudáfrica en los 16avos de final, donde el equipo norteamericano se impuso por la mínima diferencia en los instantes finales.
A pesar de ser considerado uno de los árbitros con mayor proyección en la UEFA, Pinheiro llega bajo la lupa debido a una fuerte polémica en la última Champions League. Durante la revancha de semifinales entre el Bayern Múnich y el PSG, el portugués fue duramente cuestionado por no sancionar dos manos de compatriotas suyos -una de Nuno Mendes y otra de João Neves que reclamaron como penal- lo que llevó a la prensa alemana a titular el desempeño como un "escándalo arbitral". No obstante, en lo que va de esta cita mundialista ha tenido actuaciones correctas y sin fallos destacables.
Para la Selección Argentina, la designación de Pinheiro le trae recuerdos positivos. El portugués fue el encargado de dirigir la semifinal del Mundial Sub 20 disputado en Chile en octubre de 2025, donde el conjunto nacional venció 1-0 a Colombia para avanzar a la final. Si bien será su primera vez arbitrando a la Selección Mayor en este certamen, su experiencia internacional incluye también la final de la Supercopa entre PSG y Tottenham en agosto del año pasado.